El lago Wakatipu tiene forma de rayo y un paseo que lo bordea
El lago Wakatipu, con su inconfundible silueta en forma de rayo o 'S' alargada, es el alma escénica de Queenstown. Su paseo ribereño costero recorre playas de cantos rodados, los frondosos jardines botánicos de Queenstown Gardens con pinos centenarios y concurridas terrazas que vibran con música en vivo al atardecer.
Por Natalia
Información clave
- Longitud del lago
- Unos 80 kilómetros de longitud (el lago más largo de Nueva Zelanda)
- Profundidad máxima
- Más de 300 metros (su lecho desciende bajo el nivel del mar)
- Fenómeno hídrico
- Marea interna seiche que eleva y baja el nivel 20 cm cada 27 min
- Jardines litorales
- Queenstown Gardens con campo de disc golf y rosaledas
- Acceso peatonal
- Sendero llano e iluminado las 24 horas sin coste de entrada
Qué ver y experiencia en la visita

El lago Wakatipu posee un comportamiento hidrológico singular conocido como 'seiche', una oscilación rítmica periódica que hace subir y bajar el nivel del agua unos veinte centímetros cada 27 minutos.
Según la leyenda maorí, este pulso no es otro que el latido del corazón del gigante dormido Matau, cuyo cuerpo abrasado por el fuego dio origen a la hondonada del lago.
El sendero perimetral Queenstown Bay Promenade bordea la bahía urbana, pasando por los históricos embarcaderos de madera donde atracan veleros y los catamaranes que cruzan hacia Kingston.
En la pequeña península contigua se extienden los Queenstown Gardens, un remanso de paz con secuoyas gigantescas, jardines de rosas y pistas de patinaje sobre hielo.
Al atardecer, la playa de cantos rodados frente a Marine Parade se llena de viajeros contemplando cómo la luz dorada baña los picos nevados de Walter Peak y Cecil Peak, mientras degustan las afamadas hamburguesas de Fergburger compradas a escasos pasos en Shotover Street.
Los Jardines de Queenstown y el fenómeno hidrológico del seiche
Continuando el paseo ribereño hacia el extremo oriental de la bahía se accede a los Queenstown Gardens, un frondoso parque botánico creado en 1867 sobre una pequeña península que se adentra en las aguas del lago Wakatipu.
El recinto alberga una rosaleda victoriana, estanques con nenúfares, senderos pavimentados a la sombra de coníferas centenarias de Douglas y un popular circuito de disc golf donde los lugareños practican lanzamientos de frisbee entre los árboles.
El lago Wakatipu es célebre además por un curioso fenómeno hidrológico conocido como 'seiche' o marea rítmica interior, que provoca que el nivel del agua suba y baje unos veinte centímetros cada veintisiete minutos.
Según la mitología maorí, esta pulsación constante es producida por los latidos del corazón de un gigante llamado Matau, quien yace dormido en el fondo del lago tras haber sido vencido por un guerrero ancestral.
A lo largo de la ribera es posible alquilar kayaks, tablas de paddle surf o pequeños hidropedales para navegar por la bahía protegida, contemplando las montañas The Remarkables reflejadas en el espejo de agua bajo la luz del atardecer.
Recorrer el sendero perimetral de los Queenstown Gardens para disfrutar de vistas panorámicas hacia Cecil Peak.
Observar la sutil oscilación del agua en la orilla provocada por el fenómeno hidrológico del seiche.
Alquilar una barca de pedales o tabla de remo para deslizarse por la bahía en calma de Queenstown.
Aprovechar los bancos de madera frente a la playa para descansar y saborear un helado artesanal.
La leyenda maorí del corazón del lago
El seiche tiene una explicación científica, pero también una leyenda muy conocida. Según la tradición maorí, el lago nació del cuerpo de un gigante dormido que fue quemado por un joven que quería rescatar a su amada.
El fuego fundió la nieve de la montaña, el agua llenó el hueco dejado por el cuerpo y su forma alargada y sinuosa recuerda a la figura tendida del gigante.
Se dice que el corazón del gigante sigue latiendo bajo el agua, y que ese latido hace subir y bajar el nivel de la orilla.
Conocer esta historia añade profundidad al paseo y recuerda que el paisaje es también un territorio con significado cultural para las comunidades maoríes de la zona. Escuchar o leer su versión local es una manera respetuosa de acercarte al lugar.
Miradores naturales desde la orilla
Desde distintos puntos de la ribera se obtienen perspectivas diferentes del lago.
Si caminas despacio, puedes ver cómo cambian las siluetas de las montañas según te desplazas, cómo se refleja el cielo en el agua cuando el viento se calma y cómo el color varía del azul profundo al plateado a medida que cambia la luz.
Lleva una chaqueta ligera, porque el viento que sopla sobre el agua refresca incluso en días soleados.
Aves y vida junto al agua
La orilla es un buen lugar para detenerte y observar a las aves acuáticas que se acercan a la costa, como gaviotas y patos. Mantén la distancia, no les des de comer y llévate tus residuos.
Si viajas con niños, la playa de cantos rodados es un lugar tranquilo para jugar a lanzar piedras planas, siempre con cuidado cerca del agua fría.
Otros artículos sobre Queenstown en el sitio:





