Una larga jornada junto a chimpancés en proceso de habituación en Kibale
La Experiencia de Habituación de Chimpancés (CHMP, por sus siglas en inglés) es una aventura científica inmersiva que permite a los viajeros acompañar a primatólogos y rastreadores de UWA durante una larga jornada en Kibale, siguiendo a grupos en proceso de habituación desde que despiertan en sus nidos hasta que construyen los nuevos al anochecer.
Por Daniel
- Duración de la actividad
- Varias horas de selva, según la modalidad que se contrate
- Grupo máximo
- Muy reducido: grupos pequeños junto al equipo científico
- Foco didáctico
- Etología de campo y métodos de habituación no invasiva
Inmersión total en la etología primate
A diferencia del tracking convencional de una sola hora, el CHMP permite atestiguar el despertar de la selva: los chimpancés descienden de sus nidos arbóreos, se desperezan, inician el forrajeo matutino, cazan monos colobos en equipo y descansan durante las horas más calurosas del mediodía antes de reanudar sus desplazamientos.

Aprendiendo de los rastreadores expertos
Junto a científicos que llevan décadas siguiendo las mismas líneas genealógicas, los visitantes aprenden a interpretar las vocalizaciones específicas: el pant-hoot de llamada a larga distancia, los gruñidos de satisfacción gastronómica y las señales de alarma ante leopardos o tropas rivales.
Preparación física y equipamiento necesario
Se requiere un nivel físico medio-alto, ya que las tropas semihabituadas pueden desplazarse velozmente a través de la densa maleza. Es necesario llevar mochila con al menos dos litros de agua, almuerzo campestre impermeable, botas de montaña altas y polainas anti-hormigas.
Planifica tu safari en Kibale y Uganda:
• Guía del Parque Nacional Kibale (chimpancés, rutas de cráteres y lodges)
• Tracking de Chimpancés en Kanyanchu (permisos UWA y horarios)
• Guía Completa de Uganda (itinerarios, visados, vuelos y clima)
Construcción vespertina de nidos y descanso en el dosel
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada de habituación ocurre al declinar la tarde, cuando los chimpancés deciden concluir sus desplazamientos y preparar sus lechos nocturnos. Cada ejemplar adulto selecciona una horquilla resistente en árboles de madera firme situados entre quince y veinticinco metros sobre el suelo.
Con gran destreza manual, doblan ramas vivas hacia el centro entrelazándolas en una plataforma elástica que forran meticulosamente con ramitas y hojas tiernas para confeccionar un colchón mullido y limpio.
Las crías duermen junto a sus madres en el mismo nido, mientras que los jóvenes independientes construyen sus primeras plataformas a poca distancia.
Registro de comportamientos y toma de datos etológicos
Acompañar a los investigadores de la Autoridad de Fauna de Uganda permite presenciar cómo se documenta la vida íntima de una comunidad de primates sin domesticarla.
Con libretas de campo resistentes al agua y cronómetros, los rastreadores anotan minuciosamente cada evento social: sesiones de acicalamiento mutuo, reparto de frutos silvestres, interacciones agonísticas y vocalizaciones territoriales conocidas como pant-hoots.
Aprender a interpretar estas señales sonoras permite comprender la complejidad de las alianzas políticas entre machos dominantes y la forma en que patrullan las fronteras del territorio comunal para repeler intrusiones de grupos vecinos.
Pautas de hidratación y porteo para una jornada larga
Participar en la experiencia CHMP requiere una condición física adecuada para caminar campo a través durante horas tras los veloces pasos de los chimpancés por terrenos cubiertos de enredaderas y barro.
Llevar al menos tres litros de agua potable, sales rehidratantes y alimentos calóricos ligeros resulta indispensable para mantener el rendimiento muscular.
Contratar a un porteador oficial en el centro de Kanyanchu es una excelente decisión para aliviar la carga de la mochila pesada y contar con un apoyo constante en pendientes resbaladizas, favoreciendo una experiencia plena y segura.
Qué significa habituar a un grupo
Habituar a un grupo de chimpancés consiste en acostumbrarlo, poco a poco, a la presencia de personas, de modo que se comporte con naturalidad aunque haya observadores cerca.
Es un proceso lento que puede prolongarse durante años y que exige constancia: los investigadores y rastreadores acuden a diario, mantienen una distancia prudente y evitan cualquier gesto que pueda ser interpretado como una amenaza.
Solo cuando los animales dejan de huir o de mostrarse nerviosos se considera que el grupo está listo.
Este trabajo tiene un doble propósito. Por un lado, permite estudiar el comportamiento de los chimpancés en su hábitat natural; por otro, abre la puerta a un turismo regulado que genera ingresos para la conservación del bosque y para las comunidades vecinas.
Una sociedad que se junta y se separa
Los chimpancés viven en comunidades que no permanecen siempre unidas. Durante el día, sus miembros se reparten en pequeños subgrupos que cambian de composición según la disponibilidad de comida y las relaciones sociales, y vuelven a reunirse más tarde.
Esta organización, conocida como fisión-fusión, exige una memoria excelente y una gran capacidad para gestionar alianzas, rivalidades y amistades.
Si pasas una jornada a su lado, es posible que observes cómo se acicalan entre sí, cómo resuelven pequeñas disputas o cómo los jóvenes aprenden de los adultos.
Cada interacción ofrece pistas sobre la inteligencia social de estos primates, que comparten con los seres humanos una proporción muy elevada de su material genético.
Para proteger a los animales, las normas de salud son estrictas. Los chimpancés son vulnerables a las enfermedades respiratorias humanas, de modo que no debes participar si te encuentras resfriado o con síntomas de cualquier infección.
Utiliza mascarilla si te la piden, respeta la distancia indicada y no comas ni bebas delante de ellos. Cumplir estas reglas es la mejor manera de agradecer la oportunidad.





