Todo trekking por las Montañas Simien arranca en Debarq

Debarq es la ciudad de 2.850 metros, a unos 90 kilómetros al noreste de Gondar, donde está la sede del Parque Nacional de las Montañas Simien. Allí se pagan los permisos y se contratan el scout obligatorio, el guía, el cocinero y las mulas, así que todo trekking por las Simien pasa por ella.

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Debarq no sale en las postales de las Montañas Simien, pero sin ella no hay trekking. Es una ciudad de calles de tierra y asfalto partida por la carretera que une Gondar con Axum, con unos 25.000 habitantes, burros cargados de leña y tiendas pequeñas. Y es la única puerta administrativa del parque.

La mayoría de los viajeros pasa aquí apenas unas horas: llegan de Gondar, entran en la oficina del parque, cierran el equipo y suben. Merece la pena tomárselo con más calma. A 2.850 metros, una noche en Debarq ayuda al cuerpo y permite resolver la logística sin prisas.

Ubicación
Región de Amhara, en la carretera de Gondar a Axum
Altitud
2.850 metros
Cómo llegar
Minibús o coche desde Gondar, unas tres horas
Trámites
Permisos, scout obligatorio, guía, cocinero y mulas en la sede del parque
Tiempo necesario
Un par de horas de gestiones; mejor una noche antes de subir
Mejor época
De octubre a marzo, temporada seca

Una parada de caravanas desde el siglo XVII

La primera mención documentada de Debarq, según la Wikipedia, es de finales del siglo XVII, cuando el emperador Iyasu I la usaba como parada. El explorador escocés James Bruce pasó por aquí en 1770 y anotó lo duro del clima y la actividad de su mercado.

Calle tradicional y posada en la villa de Debark, sede del parque y punto de partida de trekkings.
Rod Waddington from Kergunyah, Australia (CC BY-SA 2.0)

En el siglo XIX vivió de su posición en la ruta comercial entre Gondar y el puerto de Massawa, en el mar Rojo. El mercado llegó a ser tan importante que tenía supervisión oficial. Esa tradición sigue: los días de mercado bajan campesinos de las aldeas con grano, animales y mantas de lana.

El siglo XX fue más duro. Durante la guerra civil etíope, en 1989, la ciudad cayó en manos del Frente de Liberación Popular de Tigray. Hoy su economía gira en buena parte alrededor del turismo de montaña.

Lo que se resuelve en la sede del parque

La administración del parque está al sur de la ciudad, a la izquierda según llegas desde Gondar, como indica Wikivoyage. El parque lo gestiona la Autoridad Etíope de Conservación de la Fauna. En su oficina se pagan la entrada por días, la acampada y los servicios del personal que te va a acompañar.

Según Rough Guides, organizar el trekking allí suele llevar un par de horas. Por eso conviene llegar a Debarq la tarde anterior, dejar todo contratado y salir temprano al día siguiente. Las tarifas han cambiado varias veces en los últimos años y no hay una web oficial con precios actualizados: pregúntalas en la propia oficina.

Quién te acompaña en la montaña

Un trekking por las Simien es un pequeño equipo, no una caminata en solitario. Estas son las figuras que se contratan en Debarq:

  • El scout, obligatorio para todo grupo: un hombre de las comunidades de la zona, normalmente armado.

  • El guía, que habla inglés y conoce las rutas. Según Wikivoyage es opcional, aunque casi todo el mundo lo lleva.

  • El cocinero, para travesías de varios días con acampada.

  • Los muleros y sus mulas, que cargan tiendas, comida y mochilas grandes entre campamentos.

El fusil del scout impresiona, pero su papel es sobre todo de orientación y enlace con los pastores, y de apoyo si surge un problema. Según Addis Fortune, alrededor de 8.000 personas de la periferia del parque trabajan como guías, porteadores, cocineros o scouts, así que contratar aquí deja el dinero en la zona.

Comprar, alquilar y dormir antes de subir

En Debarq hay tiendas con lo básico, pero Rough Guides recomienda traer la comida principal desde Gondar o Addis Abeba, donde hay más variedad. Aquí se compran sin problema agua, pan, galletas y pequeñas cosas de última hora. Lleva pastillas potabilizadoras de casa: en los campamentos el agua sale de arroyos.

Si te falta material, en la propia sede del parque y en algunos hoteles se alquila equipo de acampada. Revisa bien el saco de dormir antes de aceptarlo. Wikivoyage recuerda que las noches pueden bajar de cero en el altiplano, aunque de día se camine en manga corta.

Para dormir, hay hoteles sencillos en la ciudad. En la montaña hay alojamientos más cómodos, como Limalimo Lodge, desarrollado con la comunidad local, o la Simien Lodge, a 3.260 metros. Reserva con antelación en temporada alta.

Darle tiempo al cuerpo a 2.850 metros

Debarq ya está alto, y las rutas suben enseguida por encima de los 3.000 metros. El Ras Dashen, el techo de Etiopía, supera los 4.500. Dormir una noche aquí antes de empezar es una forma sencilla de aclimatarse mientras se cierra la logística.

Usa esa tarde para caminar sin esfuerzo por la ciudad, beber mucha agua y comer bien. Si notas dolor de cabeza fuerte, náuseas o mareo al subir, comunícaselo al guía y no fuerces la marcha: bajar unos cientos de metros suele bastar para mejorar.

De Gondar a Debarq, y de Debarq a la montaña

Desde Gondar hay minibuses frecuentes por carretera asfaltada; Wikivoyage calcula unas tres horas de viaje. Muchos viajeros contratan directamente un coche con conductor, que puede esperar en Debarq mientras se hace el papeleo y seguir luego hacia el parque.

Desde Debarq sale la pista hacia el este. Según Rough Guides, la entrada de Buyit Ras está a unos 15 kilómetros de la carretera principal. La mayoría de los visitantes hace el recorrido a pie. Wikivoyage advierte que dentro del parque no hay cobertura telefónica: organiza el transporte de vuelta antes de entrar.

Lo que espera más allá de la última casa

La recompensa del papeleo empieza enseguida. El parque protege 412 kilómetros cuadrados de mesetas, acantilados y gargantas. Los geladas, los monos de melena larga que pastan en grupo, son los más fáciles de ver. Más arriba vive el walia, una cabra montés que no existe en ningún otro lugar del mundo.

Con paciencia y algo de suerte también puede verse el lobo etíope, el cánido más raro del planeta, y el quebrantahuesos, cuya envergadura llega a los tres metros. Pregunta al guía en Debarq qué ruta encaja con tus días y con lo que más te interesa ver.

Cuándo ir y qué tener en cuenta hoy

La época seca va de octubre a marzo o abril, con los cielos más limpios. Entre junio y agosto llegan las lluvias, que a veces se alargan a septiembre y vuelven la pista resbaladiza. Septiembre y octubre tienen el atractivo de las montañas verdes y llenas de flores tras las lluvias.

El parque, inscrito por la UNESCO como Patrimonio Mundial en 1978, cerró en 2020 por la pandemia y de nuevo a finales de 2021 por la guerra. En los últimos años la región de Amhara ha vivido episodios de conflicto: antes de viajar, consulta las recomendaciones oficiales de tu país y pregunta en Gondar por el estado de la carretera.

Explora más sobre este destino: Guía de Simien • Campamento Sankaber • Guía de Gondar

¿Puedo entrar en el parque sin pasar por Debarq?

No. La sede del parque está en Debarq y es allí donde se pagan los permisos y se asigna el scout obligatorio. Sin ese trámite no puedes empezar el trekking, así que planifica el paso por la ciudad antes de dirigirte a Buyit Ras o Sankaber.

¿Cuánto tiempo llevan los trámites?

Según Rough Guides, organizar el trekking en la sede suele llevar un par de horas. Lo práctico es llegar la tarde anterior, dejar contratados guía, scout, cocinero y mulas, y salir temprano a la mañana siguiente.

¿Es obligatorio el scout armado?

Sí, todo grupo que entra en el parque va acompañado de un scout de las comunidades locales. Su función principal es orientar, servir de enlace con los pastores y ayudar si hay algún problema. El guía de habla inglesa es aparte y se contrata también en la sede.

¿Qué precauciones tomo por la situación de la región?

El parque ha cerrado varias veces desde 2020 por la pandemia y por conflictos armados. Antes de viajar, revisa las recomendaciones oficiales de tu país para Etiopía, pregunta en Gondar por el estado de la carretera y viaja con un operador o conductor local que conozca la situación del día.

Fuentes