Palm Beach reúne resorts, casinos y la vida nocturna de Aruba
Palm Beach concentra la mayor densidad de resorts y casinos de Aruba, con una playa de aguas tranquilas ideal para deportes acuáticos y una vida nocturna que la convierte en el centro turístico más animado de la isla.
Por Natalia
- Perfil
- Zona hotelera principal de Aruba, con grandes resorts y casinos
- Playa
- Aproximadamente 3,2 km de arena blanca y aguas tranquilas
- Actividades
- Deportes acuáticos, parasailing y buceo en arrecifes cercanos
- Vida nocturna
- Casinos, bares y restaurantes junto a los resorts
- Distancia a Oranjestad
- Aproximadamente 10-15 minutos en auto

Historia y carácter de Palm Beach
Palm Beach se transformó en las últimas décadas del siglo XX en el corazón hotelero de Aruba, cuando cadenas internacionales empezaron a construir grandes resorts frente a una playa de aguas particularmente tranquilas, protegidas por arrecifes cercanos a la costa que moderan el oleaje del Caribe.
Hoy la zona concentra la mayor densidad de hoteles de gran altura, casinos y restaurantes de la isla, con una oferta de deportes acuáticos —jet ski, parasailing, kayak— disponible directamente frente a los resorts.
Su vida nocturna, con casinos abiertos hasta la madrugada, la distingue del ambiente más tranquilo de Eagle Beach, a pocos minutos de distancia.
Las mejores atracciones de Palm Beach
Cada una de estas atracciones tiene su propia guía monográfica con historia, consejos de visita y ficha práctica. Empieza por la que más te llame la atención:
4. La arena blanca de Palm Beach
6. Buceo en el arrecife de Malmok, cerca de Palm Beach
7. Deportes acuáticos en Palm Beach
8. Vida nocturna en Palm Beach
10. Restaurantes de Palm Beach
Aruba en contexto: la isla que rodea Palm Beach
Para entender Palm Beach conviene mirar primero la isla en la que está. Aruba es una isla pequeña y alargada del sur del Caribe, de algo más de 30 kilómetros de largo, situada muy cerca de la península venezolana de Paraguaná.
Junto con Bonaire y Curazao forma el grupo conocido como islas ABC. Su paisaje sorprende a quien espera selva tropical: es árido, con cactus columnares, arbustos espinosos, formaciones de roca y los característicos árboles divi-divi, doblados por un viento alisio que sopla casi todo el año desde el noreste.
Los primeros habitantes conocidos fueron los caquetíos, un pueblo de lengua arawak llegado desde el continente, cuyas pinturas rupestres todavía se conservan en algunas cuevas y rocas de la isla.
Los españoles llegaron hacia 1499 y, al no encontrar riquezas fáciles, consideraron estas tierras poco útiles; buena parte de la población indígena fue trasladada a La Española a comienzos del siglo XVI.
En 1636 la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales tomó el control de la isla, y desde entonces Aruba ha estado vinculada a los Países Bajos.
El siglo XIX trajo una pequeña fiebre del oro, cuyas ruinas de antiguos molinos de procesamiento aún se ven en Bushiribana y Balashi, y el cultivo del aloe, que llegó a ser una de las exportaciones más conocidas de la isla.
En el siglo XX, la refinería de petróleo de Lago, en San Nicolás, transformó la economía y atrajo trabajadores de todo el Caribe.
Cuando cerró en 1985, el turismo pasó a ser el gran motor de Aruba, y Palm Beach, con su playa protegida y su mar en calma, se convirtió en el escaparate de ese cambio.
Desde el 1 de enero de 1986, Aruba tiene el llamado status aparte: es un país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos. Las lenguas oficiales son el papiamento y el neerlandés, aunque el español y el inglés se hablan con mucha soltura, sobre todo en la zona hotelera.
Esa mezcla de influencias africanas, europeas, indígenas y latinoamericanas se nota en la música, en la comida y en el carácter abierto de los arubeños, que suelen recibir al visitante con un «bon bini», bienvenido en papiamento.
Cómo llegar a Palm Beach y cómo moverse por Aruba
La puerta de entrada es el Aeropuerto Internacional Reina Beatrix, en las afueras de Oranjestad, la capital. Recibe vuelos directos desde varias ciudades de Estados Unidos, Canadá, Europa (sobre todo desde los Países Bajos) y América Latina, además de conexiones regionales con Curazao, Bonaire y otros puntos del Caribe.
Desde el aeropuerto hasta Palm Beach hay que recorrer la costa oeste hacia el norte, pasando por Oranjestad y Eagle Beach; el trayecto en coche es corto, aunque depende del tráfico.
Palm Beach también recibe a muchos pasajeros de cruceros, que atracan en la terminal de Oranjestad y suben en taxi o autobús hasta la playa para pasar el día.
Antes de viajar, conviene revisar los requisitos de entrada vigentes: Aruba pide a los visitantes completar en línea un formulario de embarque y desembarque, y las condiciones de pasaporte y visado dependen de la nacionalidad, así que lo prudente es consultarlas en las fuentes oficiales con antelación.
Para moverse, la red pública de autobuses de Arubus une la terminal central de Oranjestad con la zona hotelera, y la línea que recorre el bulevar costero pasa con frecuencia frente a los resorts de Eagle Beach y Palm Beach. Es la forma más económica de ir a la capital.
Los taxis no usan taxímetro: las tarifas se fijan por destino, así que lo habitual es preguntar el precio antes de subir. Conviene consultar horarios y precios actualizados en la web oficial del transporte público.
Alquilar un coche durante uno o dos días es la mejor manera de conocer el resto de la isla. Se conduce por la derecha, las carreteras principales están en buen estado y abundan las rotondas.
Para el parque nacional Arikok y la costa norte, muchos viajeros eligen un todoterreno, porque algunos caminos son de tierra y piedra suelta.
Dentro de Palm Beach, en cambio, el coche apenas hace falta: el paseo junto al mar une a pie los hoteles, los restaurantes y los centros comerciales de la zona.
Palm Beach tramo a tramo: de la zona hotelera a Malmok
Palm Beach no es un pueblo con centro propio, sino una franja costera en la que se suceden zonas con ambientes distintos.
Conocer esa geografía ayuda a elegir alojamiento y a planificar los días, porque en pocos kilómetros se pasa del bullicio de los grandes resorts a calas tranquilas frecuentadas por los propios arubeños.
La franja de los grandes resorts
El tramo central, a lo largo del bulevar J. E. Irausquin, concentra los hoteles de gran altura, los casinos, los centros comerciales al aire libre y una oferta continua de restaurantes y bares.
La playa es ancha, de arena blanca y fina, y el agua suele estar tranquila, lo que la hace cómoda para familias y para quien quiere nadar sin oleaje.
Frente a los hoteles salen las lanchas de parasailing, las motos de agua y los catamaranes que hacen excursiones de snorkel y paseos al atardecer. Es la zona más animada, también por la noche.
Fisherman's Huts y Hadicurari
Al norte de los resorts, la playa de Hadicurari, conocida también como Fisherman's Huts por las antiguas casetas de pescadores, es el punto de reunión de windsurfistas y kitesurfistas.
El viento constante y el agua poco profunda la convierten en uno de los mejores lugares del Caribe para estos deportes, y desde la arena se puede pasar un buen rato viendo cometas de colores sobre el mar.
Hay escuelas que ofrecen cursos para principiantes, aunque para nadar resulta más incómoda por la cantidad de tablas en el agua.
Malmok, Boca Catalina y Arashi
Más al norte, la costa se vuelve residencial y rocosa en Malmok, con pequeñas calas de arena entre las rocas y aguas transparentes ideales para el snorkel. Boca Catalina es una de las paradas habituales de los catamaranes por la cantidad de peces tropicales cerca de la orilla.
Arashi Beach, ya cerca del extremo norte de la isla, es una playa amplia y tranquila muy apreciada por los arubeños los fines de semana. Frente a Malmok se encuentra además el pecio del Antilla, uno de los puntos de buceo más conocidos de la isla.
Noord, el interior más cercano
Tierra adentro, a pocos minutos de los resorts, el distrito de Noord muestra una cara más cotidiana de Aruba: casas bajas pintadas de colores, pequeños supermercados, panaderías y restaurantes frecuentados por residentes.
Su iglesia de Santa Ana es conocida por un altar neogótico de madera tallada traído desde los Países Bajos. Es una buena zona para salir del circuito hotelero y descubrir lugares donde comer comida local en un ambiente más sencillo.
Qué ver y hacer cerca de Palm Beach
Aunque la playa es la gran protagonista, el norte de Aruba reúne varios lugares que se pueden visitar en una mañana o una tarde desde los resorts, muchos de ellos a menos de veinte minutos en coche. Estos son los más interesantes para combinar con los días de playa:
El faro California
En el extremo noroeste de la isla, el faro California se alza sobre un paisaje de dunas, rocas y vegetación desértica que contrasta con el verde de los resorts. Debe su nombre a un barco hundido en las inmediaciones a finales del siglo XIX.
Desde la colina en la que se levanta se obtiene una de las vistas más amplias de la costa, con la línea de hoteles de Palm Beach a un lado y el mar abierto de la costa norte al otro. Es un lugar muy concurrido al atardecer.
La capilla de Alto Vista
En la costa norte, la pequeña capilla de Alto Vista ocupa el lugar de la primera iglesia católica de la isla, fundada a mediados del siglo XVIII por un misionero llegado desde el continente. El edificio actual, de paredes amarillas, es una reconstrucción del siglo XX.
El camino de acceso está jalonado de cruces que marcan las estaciones del vía crucis, y el entorno, silencioso y azotado por el viento, invita a una parada tranquila mirando al mar.
El santuario de aves de Bubali
A muy poca distancia de la zona hotelera, el humedal de Bubali es una reserva de aves formada en torno a unas lagunas. Desde su torre de observación se pueden ver garzas, cormoranes, patos y otras especies, tanto residentes como migratorias.
Es una visita corta y poco conocida, ideal para los aficionados a la ornitología o para quien quiere ver otro paisaje de la isla sin alejarse de Palm Beach.
Buceo en los pecios del norte
El Antilla, un carguero alemán hundido por su propia tripulación en 1940, al comienzo de la ocupación de los Países Bajos, es uno de los pecios más grandes del Caribe y una inmersión muy popular entre buceadores.
Parte de la estructura queda a poca profundidad, por lo que también se aprecia haciendo snorkel desde los catamaranes. Cerca de Arashi, los restos del petrolero Pedernales, torpedeado durante la Segunda Guerra Mundial, descansan en aguas poco profundas y son aptos para buceadores principiantes.
Eagle Beach y Oranjestad
Al sur de Palm Beach, Eagle Beach ofrece una playa aún más ancha y un ambiente más sosegado, con los famosos árboles fofoti inclinados por el viento, que muchos confunden con los divi-divi.
Siguiendo hacia el sur se llega a Oranjestad, la capital, con sus edificios de estilo colonial neerlandés pintados en colores pastel, el puerto deportivo y el Fuerte Zoutman, la construcción más antigua de la isla, junto a la torre Willem III.
El centro tiene tiendas, museos y un pequeño tranvía turístico que recorre la calle principal.
El parque nacional Arikok y la costa norte
La excursión más recomendable desde Palm Beach es el parque nacional Arikok, que protege cerca de una quinta parte de la superficie de Aruba en el este de la isla.
Su paisaje es el de la Aruba más salvaje: colinas de roca volcánica y caliza, cactus gigantes, cabras sueltas, iguanas y una costa batida por el oleaje del Atlántico abierto.
Dentro del parque se encuentra el Jamanota, uno de los puntos más altos de la isla, y una red de senderos señalizados de distinta dificultad.
Entre sus lugares más conocidos están las cuevas de Fontein y Quadirikiri. En la primera se conservan dibujos atribuidos a los antiguos pobladores indígenas, mientras que la segunda es famosa por los huecos del techo que dejan pasar haces de luz.
La piscina natural de Conchi, una poza rodeada de rocas en la que rompen las olas, es otro de los atractivos, aunque el acceso es por caminos muy accidentados: se suele llegar en todoterreno, a caballo o caminando, y conviene informarse del estado del mar antes de bañarse.
Fuera del parque, en el centro de la isla, las formaciones rocosas de Casibari y Ayo son enormes bloques de diorita que parecen apilados al azar, con escaleras y pasarelas para subir a lo alto y contemplar la isla.
En la costa norte se pueden ver también las ruinas del molino de oro de Bushiribana y el lugar del antiguo Puente Natural, que se derrumbó en 2005; muy cerca queda un puente de roca más pequeño que sigue en pie.
Hacia el sureste, el antiguo pueblo de la refinería, San Nicolás, se ha reinventado con murales y arte urbano que cubren muchas de sus fachadas, y en el extremo sur de la isla está Baby Beach, una laguna de aguas muy poco profundas y tranquilas, perfecta para quienes viajan con niños pequeños.
Combinar Arikok, la costa norte y San Nicolás en una misma jornada en coche es posible, aunque requiere salir temprano.
Gastronomía de Aruba: qué probar en Palm Beach
La oferta gastronómica de Palm Beach es muy internacional, con asadores, marisquerías, cocina italiana, asiática y latinoamericana dentro y alrededor de los resorts. Pero merece la pena buscar la cocina arubeña, que mezcla raíces africanas, neerlandesas, indígenas y caribeñas.
Los platos locales se encuentran sobre todo en restaurantes de comida criolla del interior, en los puestos y food trucks que abren por la noche y en las cafeterías de barrio de Noord y Oranjestad.
Algunos platos y productos que conviene probar:
Keshi yena: queso de bola relleno de carne especiada, aceitunas y pasas, horneado hasta fundirse; un plato emblemático de las islas ABC.
Pastechi: empanadillas fritas rellenas de queso, carne, pollo o pescado, muy habituales en el desayuno.
Funchi y pan bati: el primero es una polenta de harina de maíz y el segundo una especie de tortita algo dulce; acompañan guisos y pescados.
Stoba: guisos lentos de cabrito, ternera o pollo con especias, típicos de la cocina casera.
Pisca hasá: pescado frito, a menudo pargo o wahoo, servido con funchi o plátano frito.
Pica di papaya: salsa picante a base de papaya y ají, presente en casi todas las mesas.
Bitterballen y kroketten: croquetas de herencia neerlandesa que se toman como aperitivo con una cerveza.
Para beber, la cerveza Balashi se elabora en la propia isla con agua desalinizada, y el cóctel Aruba Ariba, a base de ron, vodka y licores de frutas, aparece en la carta de casi todos los bares de playa.
El pescado fresco del día, como el wahoo o el mahi-mahi, suele ser la mejor elección en los restaurantes frente al mar.
Una costumbre muy arraigada en Palm Beach es cenar con los pies en la arena mirando la puesta de sol, así que conviene reservar mesa con antelación en temporada alta.
Cuándo ir a Palm Beach: clima y temporadas
Aruba tiene un clima semiárido muy estable, con temperaturas cálidas durante todo el año y poca variación entre estaciones. El viento alisio refresca la sensación térmica de forma constante, lo que hace muy llevadero el calor, aunque también engaña: el sol es intenso y es fácil quemarse sin notarlo.
Llueve poco, y la mayor parte de las precipitaciones se concentra en chubascos cortos entre octubre y enero, que rara vez arruinan un día de playa.
Una de las grandes ventajas de Aruba es que se encuentra al sur del cinturón principal de huracanes del Caribe.
Eso no significa que esté libre de tormentas, pero es mucho menos frecuente que sufra sus efectos directos, por lo que muchos viajeros la eligen precisamente entre agosto y octubre, cuando otras islas están en plena temporada ciclónica. Aun así, conviene seguir los avisos meteorológicos si se viaja en esos meses.
La temporada alta va aproximadamente de mediados de diciembre a mediados de abril, cuando llegan los visitantes huyendo del invierno del hemisferio norte; es la época más concurrida y con más demanda de alojamiento en Palm Beach.
Entre mayo y noviembre el ambiente es más tranquilo y suele haber mejores condiciones de reserva.
El carnaval, que culmina antes de la Cuaresma con grandes desfiles en Oranjestad y San Nicolás, es uno de los momentos más festivos del año, y para el windsurf y el kitesurf los meses de más viento suelen ser los de mitad de año.
Itinerarios sugeridos para 1, 2 y 3 días desde Palm Beach
Un día en Palm Beach
Si solo tienes un día, por ejemplo en una escala de crucero, dedica la mañana a la playa y a alguna actividad acuática frente a los resorts, como un vuelo en parasailing o un paseo en kayak.
Después de comer, toma un catamarán con paradas de snorkel en Boca Catalina y en el pecio del Antilla.
Al final de la tarde, sube al faro California para ver la puesta de sol y vuelve a Palm Beach para cenar junto al mar y dar un paseo por la zona de casinos y tiendas.
Dos días en Palm Beach
Con un segundo día, alquila un coche y recorre el norte y el centro de la isla: la capilla de Alto Vista, las ruinas de Bushiribana, el puente natural que queda en pie y las rocas de Casibari y Ayo.
Por la tarde baja a Oranjestad para pasear por el centro, ver el Fuerte Zoutman y los edificios coloniales, y termina en Eagle Beach, que al atardecer tiene una de las estampas más fotografiadas de la isla con los árboles fofoti recortados contra el cielo.
Tres días en Palm Beach
El tercer día es para el parque nacional Arikok. Sal temprano para recorrer las cuevas de Fontein y Quadirikiri y llegar a la piscina natural de Conchi antes de que haga demasiado calor, preferiblemente en una excursión guiada en todoterreno si no tienes experiencia conduciendo por caminos difíciles.
Por la tarde, continúa hacia San Nicolás para ver sus murales y acaba el día con un baño en las aguas tranquilas de Baby Beach antes de regresar a Palm Beach.
Consejos prácticos y de seguridad para Palm Beach
Aruba tiene fama de ser uno de los destinos más tranquilos del Caribe, y Palm Beach, con su intensa presencia turística, es una zona cómoda para moverse a pie a cualquier hora.
Aun así, conviene aplicar el sentido común habitual: no dejar objetos de valor sin vigilancia en la playa ni a la vista dentro del coche, usar las cajas fuertes de los hoteles y prestar atención en las zonas más concurridas por la noche.
El mar exige más cuidado del que parece. En la costa oeste, donde está Palm Beach, el agua es tranquila, pero las zonas de deportes acuáticos tienen tráfico de lanchas y motos de agua, así que es mejor nadar dentro de las áreas delimitadas.
La costa norte y este, en cambio, tiene corrientes fuertes y oleaje peligroso, y no es apta para el baño salvo en lugares concretos y con el mar en calma. Contrata las actividades acuáticas con operadores establecidos y sigue siempre las instrucciones de seguridad.
Algunos detalles útiles para el día a día:
El agua del grifo procede de plantas desalinizadoras y es potable, así que puedes rellenar tu botella sin problema.
El florín arubeño es la moneda local, pero el dólar estadounidense se acepta de forma generalizada, igual que las tarjetas en hoteles y restaurantes.
Los enchufes son de tipo americano; si vienes de Europa, necesitarás un adaptador.
El sol es muy fuerte incluso con viento: usa protector solar respetuoso con los arrecifes, gorra y gafas, y bebe agua con frecuencia.
No te lleves coral, conchas ni piedras de las playas o del parque nacional, y no alimentes a la fauna, incluidas las iguanas.
En muchos restaurantes la cuenta ya incluye un cargo por servicio; revísala antes de añadir propina.
Dudas habituales sobre Palm Beach y Aruba
¿Hace falta coche si me alojo en Palm Beach?
No para disfrutar de la playa y de la zona hotelera, que se recorre a pie, ni para ir a Oranjestad, porque el autobús público pasa con frecuencia por el bulevar costero.
Sí resulta muy recomendable alquilar un coche uno o dos días para conocer el faro California, la costa norte, las formaciones rocosas del centro y el parque nacional Arikok, o bien contratar excursiones organizadas a esos lugares.
¿Se puede hacer snorkel desde la orilla en Palm Beach?
Frente a los grandes resorts el fondo es mayormente arenoso y la vida marina es escasa, aunque alrededor de algunos muelles se ven peces.
Para un buen snorkel desde la orilla es mejor desplazarse unos minutos al norte, a las calas de Malmok, Boca Catalina o Arashi, donde las rocas atraen muchos más peces. Los catamaranes que salen de Palm Beach suelen incluir esas paradas y el pecio del Antilla.
¿Qué idioma se habla en Palm Beach?
Las lenguas oficiales de Aruba son el papiamento y el neerlandés, pero en la zona hotelera casi todo el personal habla inglés y español con soltura. Muchos arubeños son políglotas desde la escuela, así que un viajero hispanohablante puede moverse sin dificultad por la isla.
Aprender un par de palabras en papiamento, como «bon dia» o «danki», suele ser muy bien recibido.
Preguntas frecuentes
¿Palm Beach o Eagle Beach: cuál elegir para alojarse?
Palm Beach ofrece más resorts de gran altura, casinos y vida nocturna; Eagle Beach tiene hoteles de menor altura y un ambiente más tranquilo, con una de las playas mejor valoradas del Caribe. Ambas están a pocos minutos una de la otra, así que también es posible combinarlas en un mismo viaje.
¿Cuál es la mejor época para visitar Palm Beach?
Cualquier momento del año, ya que Aruba está fuera del cinturón de huracanes del Caribe y su clima seco varía poco entre estaciones. Enero a septiembre suele ser algo más seco que octubre a diciembre.
¿Cómo se llega a Palm Beach desde el aeropuerto?
Desde el Aeropuerto Internacional Reina Beatrix, la forma más habitual es un taxi (sin taxímetro, con tarifas reguladas por zona) o un traslado organizado por el hotel. El autobús público Arubus también conecta el aeropuerto con Oranjestad y la zona hotelera a tarifas muy accesibles.




