Fósiles de homínidos del lago Turkana en el Museo Nacional de Nairobi

El Museo Nacional de Nairobi (Nairobi National Museum) en Museum Hill es el buque insignia cultural de Kenia. Destaca mundialmente por su sala sobre los orígenes humanos que expone los extraordinarios fósiles homínidos de millones de años descubiertos por la familia Leakey en el lago Turkana, además de galerías de etnografía y una inmensa colección ornitológica.

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El Museo Nacional de Nairobi (Nairobi National Museum) en Museum Hill es el buque insignia cultural de Kenia. Destaca mundialmente por su sala sobre los orígenes humanos que expone los extraordinarios fósiles homínidos de millones de años descubiertos por la familia Leakey en el lago Turkana, además de galerías de etnografía y una inmensa colección ornitológica.

Fundación
1929 en su sede actual de Museum Hill, renovado en 2008
Exhibición cumbre
Sala 'Cradle of Humankind' (fósiles de Homo habilis y Australopithecus)
Fósil estrella
El Niño de Turkana (esqueleto casi completo de Homo erectus de 1,6 millones de años)
Colección natural
Galería con más de 900 especímenes disecados de aves de África Oriental
Parque anexo
Parque de Serpientes de Nairobi (Nairobi Snake Park) en el mismo recinto
Fachada del Museo Nacional de Nairobi y jardines botánicos con esculturas paleontológicas.
Ruslik0 (CC BY-SA 4.0)

El viaje científico a la cuna de la Humanidad

Kenia es considerada con justicia la cuna de nuestra especie. La galería paleoantropológica del museo alberga los fósiles originales y réplicas exactas hallados por Louis, Mary y Richard Leakey en la cuenca del lago Turkana y el Gran Rift.

Contemplar los restos fósiles del Niño de Turkana (un joven Homo erectus de 1,6 millones de años) emociona a cualquier visitante al constatar que todos los seres humanos modernos compartimos raíces en estas tierras africanas.

Etnografía y tradiciones de las 42 etnias

Las salas etnográficas exhiben una amplia colección de vestimentas ceremoniales, escudos guerreros de piel de búfalo, tocados de plumas de avestruz y herramientas agrícolas tradicionales de los distintos pueblos de Kenia, complementada con los famosos retratos al óleo de comunidades indígenas pintados por la artista británica Joy Adamson (autora de 'Nacida Libre').

Jardín Botánico y Snake Park

El exterior del museo está rodeado por un apacible jardín botánico salpicado de esculturas contemporáneas en piedra y un sendero natural que desciende hacia el río Nairobi. En el anexo Snake Park se pueden observar de cerca especies de reptiles africanos como la mamba negra, la víbora bufadora y cocodrilos.

Un museo con más de un siglo de historia

El Museo Nacional de Nairobi forma parte de la red de Museos Nacionales de Kenia, una institución que nació en tiempos coloniales como museo de historia natural y que, tras la independencia, fue cambiando su enfoque hasta convertirse en un espacio dedicado a la memoria cultural del país.

El edificio actual, de líneas sobrias y luminosas, se levanta sobre la colina que da nombre al barrio, una zona tranquila y arbolada que contrasta con el tráfico del centro.

Esa evolución explica por qué conviven en un mismo lugar secciones tan distintas: fósiles de millones de años, colecciones de aves y mamíferos, objetos de uso cotidiano de los pueblos kenianos y galerías de arte contemporáneo. No es un museo pensado para recorrerse con prisa.

Cada sala cuenta una parte distinta de cómo se ha entendido Kenia desde dentro y desde fuera, y conviene dejar que el recorrido te lleve de lo más antiguo a lo más reciente.

Qué mirar en las salas de los orígenes humanos

La región del Gran Valle del Rift ha dado a la ciencia algunos de los hallazgos más importantes sobre la evolución humana, y esta sala ordena esa historia de manera muy visual.

Fíjate en cómo se comparan los cráneos de distintas especies de homínidos: las diferencias en la frente, la mandíbula y el tamaño del cerebro se entienden de un vistazo, incluso sin conocimientos previos de paleontología.

Muchas de las piezas expuestas son réplicas, algo habitual en los museos que custodian fósiles tan delicados, y los originales se conservan en depósitos con condiciones controladas.

Los paneles explican qué se sabe y qué sigue siendo objeto de debate entre los especialistas, y esa honestidad científica hace que la visita resulte más interesante que una simple galería de huesos. Si viajas con niños, las reconstrucciones de rostros suelen ser lo que más les llama la atención.

Naturaleza, arte y vida cotidiana

Además de la sala principal, el museo dedica un espacio amplio a la fauna del país.

Las vitrinas de aves permiten comparar de cerca especies que en un safari apenas se distinguen a lo lejos, y resultan una buena preparación si luego vas a salir de la ciudad en busca de animales.

Los mamíferos disecados dan una idea real del tamaño de algunos animales que cuesta calcular en fotografías.

Las galerías de arte reúnen obra de artistas kenianos contemporáneos junto a piezas tradicionales, y suelen renovarse con exposiciones temporales. Es un buen lugar para entender que la cultura del país no se limita a lo que se ve en las postales de safari.

Mira también los objetos cotidianos, como instrumentos musicales, cestería y adornos personales, porque cada uno habla de un modo de vida concreto y de las técnicas de cada comunidad.

Consejos para sacarle partido a la visita

Dedica un rato a pasear por los jardines exteriores, que forman parte de la experiencia y ofrecen un descanso agradable entre sala y sala. Las esculturas al aire libre y los rincones sombreados invitan a sentarte a repasar lo que has visto.

Conviene comprobar en la web oficial los horarios, las tarifas y las exposiciones temporales antes de ir, ya que cambian con frecuencia.

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