Los murales de Castro Pacheco cuentan Yucatán en el Palacio de Gobierno
El Palacio de Gobierno de Yucatán es la sede del poder ejecutivo estatal, erigido en 1892 en el flanco norte de la Plaza Grande de Mérida. De elegante estilo neoclásico con arquerías de piedra, es célebre internacionalmente por albergar en sus galerías y en el Salón de la Historia colosales murales del maestro yucateco Fernando Castro Pacheco.
Por Natalia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
- Ubicación
- Calle 60 entre 61 y 59, frente a la Plaza Grande, Mérida
- Artista muralista
- Fernando Castro Pacheco (1918-2013), célebre pintor, grabador y escultor meridano
Arquitectura neoclásica y memoria estatal
Inaugurado en 1892 en el emplazamiento de las antiguas Casas Reales coloniales, el Palacio de Gobierno de Yucatán destaca por su sobria fachada de cantera de dos niveles con arquerías de medio punto y balcones de hierro forjado.
Su patio central de arquerías invita a contemplar la serenidad del espacio cívico antes de subir por la señorial escalera de honor hacia las galerías superiores.
Los monumentales murales de Fernando Castro Pacheco
El principal atractivo que convierte al palacio en una pinacoteca pública de primer orden son los murales pintados a partir de 1971 por el maestro Fernando Castro Pacheco.
Con una fuerza expresiva conmovedora y un uso magistral de la luz, estas obras plasman la cosmogonía maya del hombre de maíz (creado a partir de la masa sagrada según el Popol Vuh), la tragedia de la conquista militar y espiritual encabezada por fray Diego de Landa en el Auto de Fe de Maní, y la Guerra de Castas del siglo XIX.
El Salón de la Historia y vistas de la Plaza Grande
En la planta alta se ingresa al suntuoso Salón de la Historia, que reúne algunos de los murales de Castro Pacheco.
Desde sus balcones superiores se disfruta de una perspectiva privilegiada sobre la Plaza Grande y la fachada iluminada de la Catedral de San Ildefonso.
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El lado norte de la plaza y su larga historia
Cuando Mérida se fundó en el siglo XVI, la plaza mayor se trazó como centro de la ciudad y a su alrededor se reservaron los solares para las instituciones que gobernaban el territorio.
En el costado norte se levantaron las casas donde se administraba la provincia, y desde entonces ese lugar ha estado ligado al poder civil.
El edificio actual es el resultado de varias etapas, y por eso conviene entenderlo como el último capítulo de una historia que arranca con la ciudad misma.
Esa continuidad le da al palacio un carácter muy distinto al de otros monumentos de Mérida.
No es un museo ni un templo, sino un edificio que sigue funcionando como sede del gobierno estatal y que, al mismo tiempo, abre sus puertas a quien quiera pasear por sus patios y galerías.
Esa mezcla de vida cotidiana y patrimonio es uno de sus encantos: es fácil cruzarte con funcionarios, estudiantes y familias que entran a mirar los murales, y comprobar que la historia que se cuenta en sus muros sigue siendo parte del presente.
Cómo leer los murales
Los murales de Fernando Castro Pacheco ocupan la escalera principal y las galerías de la planta alta, y se entienden mejor si los sigues por orden.
La narración comienza con el mundo maya y su visión del origen del ser humano, continúa con el choque de la conquista y avanza hacia los conflictos y las transformaciones de siglos posteriores.
No hace falta conocer todos los detalles históricos: el pintor trabajó con un lenguaje claro, de figuras robustas, colores intensos y composiciones dramáticas, que comunica la emoción incluso a quien no domina el contexto.
Tómate tu tiempo en cada panel y fíjate en las manos, los rostros y los contrastes de luz, que son los recursos con los que el artista da peso a cada escena.
Muchos visitantes se sorprenden al descubrir que, pese a su tamaño, las obras funcionan como una novela gráfica: cada escena enlaza con la siguiente y deja una pregunta abierta.
Si te interesa profundizar, busca información sobre el artista antes o después de la visita; leer algo sobre su vida y su obra ayuda a ver estos murales como un proyecto personal y no solo como decoración oficial.
Combinar el palacio con el resto de la plaza
Lo más cómodo es visitar el palacio dentro de un paseo completo por la plaza principal. Desde sus balcones se obtiene una buena perspectiva del jardín y de la catedral, y al bajar tienes a pocos pasos la antigua casa de los conquistadores y el edificio del ayuntamiento.
Por la tarde, cuando el calor afloja, el ambiente de la plaza cambia por completo, así que puedes dejar el interior para la mañana y volver a sentarte en uno de los bancos al caer el sol. Consulta antes de ir si hay cierres por actos oficiales.
¿Es necesario reservar para entrar al Palacio de Gobierno?
No, el acceso es completamente libre y no requiere reserva; consulta las condiciones de acceso vigentes antes de ir.
¿Hay visitas guiadas para explicar los murales?
Suele haber opciones de visita guiada; consulta en el propio palacio qué se ofrece cada día.
¿Qué representa el mural de la escalera principal?
Representa el mito de la creación del hombre de maíz: deidades mayas moldeando la mazorca dorada para darle vida y aliento a los primeros seres humanos.








