Nanuya Lailai, la playa donde se filmó La Laguna Azul
La playa Blue Lagoon, situada en la isla de Nanuya Lailai en las Yasawa, es célebre internacionalmente por su asociación con La Laguna Azul, cuya versión de 1980 se rodó en la vecina isla de Nanuya Levu. Destaca por sus aguas calmas y transparentes que reflejan infinitos matices turquesas sobre arenas impolutas.
Por Natalia
- Ubicación exacta
- Costas occidental y septentrional de Nanuya Lailai
- Icono cultural
- Playa asociada a la película 'The Blue Lagoon', rodada en la vecina Nanuya Levu
- Condiciones de baño
- Aguas protegidas sin oleaje, idóneas en cualquier marea
- Arrecife cercano
- Jardines coralinos someros poblados de almejas gigantes tridacnas

El arquetipo visual del paraíso polinesio
Pocos lugares en el planeta concentran con tanta fidelidad los elementos del ensueño tropical como Blue Lagoon.
La estrecha franja de mar que rodea Nanuya Lailai forma un canal resguardado de los vientos alisios donde las aguas reposan como un espejo de cristal líquido muy transparente.
El lecho marino desciende con suavidad creando una piscina natural idónea para la natación prolongada y el buceo libre con tubo.
A pocos metros de la línea de sombra que proyectan las palmeras cocoteras, el lecho arenoso da paso a montículos coralinos donde habitan anémonas con peces payaso y estrellas de mar de un azul cobalto intenso.
Senderos botánicos y compras en el mercado local
Desde la playa de Blue Lagoon parte un agradable sendero sombreado que atraviesa la isla en un paseo corto a pie, desembocando en pequeñas calas donde mujeres de las aldeas colindantes montan mercadillos artesanales para ofrecer collares de conchas, telas masi pintadas a mano y frutas recién cosechadas.
El fondeadero es también un punto de escala predilecto para yates de travesía transpacífica y pequeños barcos de crucero boutique, cuyos pasajeros bajan a tierra para disfrutar de los asados de pescado al aire libre servidos al compás de canciones tradicionales fiyianas.
Descubre más playas vírgenes y aventuras volcánicas en nuestra Guía de Islas Yasawa, o continúa explorando los enlaces insulares en la Guía de Nadi y la Guía de Fiyi.
El cine, la fama y la realidad de la playa
La fama de esta zona está ligada a las películas sobre dos jóvenes náufragos en una isla tropical, una historia que ha tenido varias versiones a lo largo del siglo veinte y que impulsó la imagen de las Yasawa en el imaginario popular.
Conviene, sin embargo, mirar con cierta distancia esa asociación: el lugar es hoy una playa viva, visitada por viajeros de todo el mundo y utilizada por las comunidades vecinas, y no un decorado detenido en el tiempo.
Lo mejor que puedes hacer es olvidarte de la fotografía de postal y fijarte en lo que realmente ofrece: agua tranquila, un fondo que baja con suavidad, la sombra de las palmeras y una luz que cambia durante el día.
En las horas de menos viento, la superficie queda tan quieta que refleja las nubes y las colinas. Si te sientas a observar un rato, entenderás por qué tantos viajeros se quedan más días de los previstos.
Dónde nadar y cómo cuidar el arrecife
Las aguas someras son ideales para hacer snorkel sin alejarte de la orilla, y con la máscara puesta es fácil descubrir peces pequeños, corales blandos y duros, y moluscos de formas curiosas.
Mantén la distancia con el coral, no apoyes los pies ni las manos sobre él y evita agitar la arena del fondo. Un solo golpe de aleta puede dañar fragmentos que han tardado años en crecer, de modo que nada despacio y sin prisa.
Fíjate en los cambios de la marea, que modifican la profundidad de las zonas de baño y la visibilidad del agua. En algunos momentos, el fondo queda muy cerca de la superficie y conviene extremar el cuidado.
También es recomendable usar camiseta con protección solar en lugar de grandes cantidades de crema, y no dejar ningún residuo en la arena. Pregunta a tu alojamiento cuál es el mejor momento del día para nadar según la marea.
Una isla pequeña, con vida de comunidad
Nanuya Lailai es una isla pequeña, de ritmo tranquilo, donde los alojamientos suelen ser familiares y de pocas habitaciones.
Esa escala favorece el trato directo con quienes te reciben: es fácil que te cuenten cómo es la vida en la isla, qué peces se pescan según la época y qué actividades merecen la pena.
A cambio, los servicios son sencillos, con electricidad limitada y menos comodidades que en un complejo turístico convencional.
Si piensas pasar varias noches, organiza tu estancia con cierta flexibilidad. Muchas excursiones dependen del estado del mar, y puede haber días en que no sea posible salir. Aprovecha esos momentos para caminar por la isla, leer, conversar con otros viajeros o simplemente mirar el mar.
Lleva efectivo en pequeñas cantidades para las compras locales y consulta las condiciones vigentes de reservas y pagos en la web oficial de tu alojamiento antes de viajar.





