Fort George sigue siendo base militar casi tres siglos después
Fort George es una fortaleza artillera en forma de estrella construida entre 1748 y 1769 en Ardersier, a unos 18 km al noreste de Inverness, para controlar las Highlands tras la batalla de Culloden. Historic Environment Scotland la considera uno de los mejores ejemplos de ingeniería militar del siglo XVIII en las islas británicas, y sigue siendo cuartel del ejército.
Por Florencia · Publicado el 11 de septiembre de 2026
Llegas por una carretera recta, atraviesas las defensas exteriores y una puerta abovedada te deja dentro de una pequeña ciudad de piedra gris. Hay cuarteles, almacenes, una capilla y soldados de verdad. Fort George no es una ruina restaurada: lleva casi 250 años como base del ejército británico, y se nota.
Lo que la hace distinta de otros castillos escoceses es su escala y su propósito. No se pensó para proteger a un señor ni a un pueblo, sino para que un ejército entero pudiera vigilar las Highlands. Y lo curioso es que, cuando estuvo terminada, la amenaza que la justificaba ya había desaparecido.
- Ubicación
- Ardersier, unos 18 km al noreste de Inverness
- Construcción
- 1748-1769, dirigida por William Skinner
- Uso actual
- Cuartel del Black Watch (3.er batallón del Royal Regiment of Scotland)
- Entrada
- De pago, con audioguía; horarios y precios en la web de Historic Environment Scotland
- Servicios
- Aparcamiento, café, tienda y baños
- Tiempo de visita
- De dos a tres horas
La respuesta del gobierno a 1746
En abril de 1746, la derrota jacobita en Culloden cerró la última gran rebelión en apoyo de los Estuardo. Unos meses antes, los jacobitas habían asediado y destruido el primer Fort George, situado en Inverness. El gobierno de Jorge II decidió no repetir el error: levantaría una fortaleza mucho mayor, en un lugar más fácil de defender.
El sitio elegido fue un promontorio que se adentra en el estuario de Moray, cerca de Ardersier. Desde allí se dominaba el paso de barcos hacia Inverness y se podía abastecer la guarnición por mar. Las obras empezaron en 1748, las defensas principales estaban listas hacia 1757 y el conjunto se dio por terminado en 1769.
Skinner, los hermanos Adam y una factura enorme
El proyecto lo dirigió el ingeniero militar William Skinner, que llegó a ser el primer gobernador del fuerte. Los contratistas fueron los hermanos Adam, John, Robert y James, una familia de arquitectos escoceses. Según Wikipedia, unos mil soldados aportaron mano de obra y protegieron la obra.
El presupuesto inicial era de 92.673 libras, y el coste final superó las 200.000. Historic Environment Scotland calcula que hoy equivaldría a casi mil millones de libras. Fort George nunca sufrió un ataque: para 1769 los jacobitas ya no eran una fuerza militar.
Cómo funciona una fortaleza en estrella
Desde el aire, Fort George parece una estrella alargada. Los bastiones en punta se cubren unos a otros, de modo que ningún tramo de muralla queda sin fuego defensivo. Las murallas son bajas y muy gruesas, cubiertas de césped, para absorber los impactos de la artillería en lugar de oponerles piedra desnuda.
Bajo esas murallas hay casamatas, salas abovedadas que funcionaban como búnkeres. Según Historic Environment Scotland, el fuerte estaba preparado para una guarnición de 1.600 soldados de infantería, más oficiales y artilleros, con más de 80 cañones y un polvorín para 2.672 barriles de pólvora, además de almacenes, una cervecería y una capilla.
Una visita en cuatro paradas
El paseo por la muralla
La muralla principal tiene más de un kilómetro de recorrido. Caminarla entera es la mejor manera de entender la forma del fuerte: a un lado ves el interior, con sus hileras de edificios georgianos, y al otro el agua del estuario. En días claros se distingue la península de Black Isle enfrente.
El gran polvorín y los cuarteles
El gran polvorín, con muros reforzados y bóveda a prueba de bombas, alberga hoy una colección de armas. En los cuarteles históricos se han recreado las habitaciones de los soldados de distintas épocas, con camas, uniformes y objetos de uso diario, para ver cómo se vivía dentro de la guarnición.
The Highlanders' Museum
El museo regimental de los Highlanders ocupa parte del recinto. Según Historic Environment Scotland, es el mayor museo regimental de Escocia fuera de Edimburgo, con uniformes, medallas, armas y la historia de los regimientos de las Highlands. Entre 1881 y 1964 el fuerte fue el depósito de los Seaforth Highlanders.
La capilla y el cementerio de perros
La capilla de la guarnición, que pudo diseñar Robert Adam, conserva su interior georgiano sencillo. Y en un rincón de las murallas hay un pequeño cementerio de perros, las mascotas de oficiales y regimientos, que Historic Environment Scotland señala como uno de los dos que existen en Escocia.
Un cuartel que sigue en activo
Sin rebeliones que sofocar, el fuerte cambió pronto de función. Según Historic Environment Scotland, a finales del siglo XVIII ya era una base de reclutamiento y un campo de entrenamiento del ejército británico. Ese papel de cuartel, con distintos regimientos, es el que ha mantenido hasta hoy.
Desde 2007, Fort George alberga al Black Watch, el 3.er batallón del Royal Regiment of Scotland. Por eso parte del recinto está cerrada al público y puedes cruzarte con soldados en servicio.
Respeta las zonas restringidas, señalizadas en el recinto, y no fotografíes al personal militar sin permiso. Según Wikipedia, el Ministerio de Defensa ha retrasado su cierre como base hasta 2033.
Entradas, horarios y cómo llegar
La entrada es de pago e incluye audioguía.
Según la web oficial de Historic Environment Scotland, los miembros de la entidad entran gratis, hay entrada de 1 libra para jóvenes de 7 a 25 años con la tarjeta Young Scot y un descuento del 25 % llegando en tren, autobús o bicicleta. Consulta allí horarios y precios vigentes antes de ir.
El fuerte está a unos 18 kilómetros al noreste de Inverness. En coche se llega por la carretera de la costa hacia Ardersier, y hay aparcamiento. En el recinto hay café, tienda y baños. En verano conviene llegar temprano.
Delfines, viento y el resto del día
Ten en cuenta que casi toda la visita es al aire libre. Entre la muralla, los patios y los desplazamientos entre edificios caminarás bastante, a menudo con viento del mar. Calzado cómodo y una capa impermeable hacen la diferencia en cualquier época del año en esta costa.
El estuario de Moray tiene una población de delfines mulares, y la web oficial menciona el avistamiento de fauna desde la costa del fuerte. Lleva prismáticos y paciencia. Lleva también un cortavientos: en esta punta expuesta el viento sopla casi siempre.
Con dos o tres horas recorres la muralla, los cuarteles y el museo. Combínalo en el mismo día con el campo de batalla de Culloden, donde empezó esta historia, y con los túmulos prehistóricos de Clava Cairns, ambos entre Fort George e Inverness.
Sigue conociendo Inverness: Clava Cairns, Culloden y toda la guía de Inverness.
¿Fort George sigue siendo una base militar?
Sí. Desde 2007 alberga al Black Watch, el 3.er batallón del Royal Regiment of Scotland, y parte del recinto está cerrada al público. Según Wikipedia, el Ministerio de Defensa ha aplazado su cierre como base militar hasta 2033.
¿Llegó a ser atacado alguna vez?
No. Se construyó tras la derrota jacobita de Culloden, en 1746, pero cuando se terminó, en 1769, los jacobitas ya no eran una amenaza militar. Nunca tuvo que defenderse de un asedio.
¿Se pueden ver delfines desde el fuerte?
Es posible. El estuario de Moray tiene una población de delfines mulares y la web oficial menciona la observación de fauna desde la costa del fuerte. No hay garantía de verlos: lleva prismáticos y dedica un rato a mirar el agua desde la muralla.
¿Cuánto tiempo hace falta para la visita?
Entre dos y tres horas para caminar el kilómetro largo de muralla, entrar en el polvorín y los cuarteles y ver el museo de los Highlanders. Si te interesan la historia militar o los delfines, reserva algo más.





