La Alhambra, palacio y fortaleza nazarí del siglo XIV
La Alhambra, fortaleza y palacio nazarí construido principalmente en el siglo XIV, es uno de los conjuntos monumentales islámicos mejor conservados del mundo occidental. La entrada general, que incluye los Palacios Nazaríes, la Alcazaba y el Generalife, debe reservarse con antelación, con la mayor antelación posible, ya que las entradas llevan hora fija y son nominativas; conviene consultar horarios y precios en la web oficial antes de ir.
Por Florencia
- Ubicación
- Cerro de la Sabika, Granada
- Construcción principal
- Siglo XIV, dinastía nazarí
La Alhambra es uno de los monumentos más visitados de España y un palacio islámico muy bien conservado de Occidente, sobre el cerro de la Sabika en Granada.

La última gran obra de Al-Ándalus
Aunque existían fortificaciones anteriores en el mismo emplazamiento, el conjunto que puede visitarse hoy se construyó principalmente durante el siglo XIV, bajo los sultanes nazaríes Yusuf I y Muhammad V, cuando Granada era el último reino musulmán de la península ibérica tras la progresiva Reconquista cristiana del resto de Al-Ándalus.
Los Palacios Nazaríes, con sus patios de los Leones y de los Arrayanes, sus yeserías caladas y su decoración epigráfica, representan la cumbre del arte nazarí, levantados en el siglo XIV, antes de la conquista cristiana de 1492.
Reserva obligatoria y entradas nominativas
Las entradas se ponen a la venta con bastante antelación y es muy recomendable reservarlas cuanto antes, ya que se agotan con facilidad en temporada alta.
Cada entrada lleva impresa una franja horaria específica para el acceso a los Palacios Nazaríes, que debe respetarse estrictamente, y es nominativa: hace falta presentar un documento de identidad igual al indicado en la reserva para poder entrar.
Un nombre y un cerro con historia
El nombre Alhambra procede del árabe y suele traducirse como la roja, una referencia que se atribuye al tono rojizo de sus muros de tapial al caer la tarde. La fortaleza se asienta sobre la Sabika, una colina que domina la ciudad y que ofrecía una posición defensiva ideal.
Antes de los nazaríes ya había construcciones en el cerro, pero fue esta dinastía la que transformó el lugar en una auténtica ciudad palatina, con palacios, mezquitas, baños, talleres y viviendas.
Tras la conquista cristiana, la Alhambra pasó a manos de la corona y sufrió reformas, entre ellas la construcción del palacio renacentista de Carlos V. Con el tiempo, el abandono y las guerras dañaron parte del conjunto, hasta que en el siglo XIX el interés de viajeros y escritores románticos contribuyó a su recuperación y a su fama internacional.
Los grandes espacios del conjunto
La Alcazaba es la parte militar y más antigua, con torres desde las que se domina Granada entera.
Los Palacios Nazaríes concentran la decoración más refinada: el Patio de los Arrayanes, con su estanque alargado que refleja la torre de Comares, y el Patio de los Leones, rodeado de columnas y arcos finamente trabajados.
Los techos de madera, los mocárabes y las inscripciones poéticas que recorren los muros merecen una mirada pausada.
Fuera de los palacios, la Medina conserva restos de las calles y viviendas de la ciudad que existió en el cerro. El Partal, con su pórtico y sus jardines, es otro rincón agradable donde se aprecia la relación del conjunto con el paisaje.
Entre unos espacios y otros hay jardines, paseos arbolados y estanques, que invitan a bajar el ritmo.
Detalles que suelen pasar desapercibidos
Muchas inscripciones de los muros repiten una misma frase de exaltación a Dios, y otras contienen versos que describen el propio edificio, de modo que las paredes funcionan casi como un poema.
Mira también los zócalos de azulejos, cuyos dibujos geométricos se repiten con variaciones sin fin, y la manera en que la luz y el agua se utilizan para dar sensación de ligereza a una arquitectura hecha con materiales sencillos como el yeso y la madera.
El agua llegaba al cerro mediante una acequia que traía el caudal desde el río, y su recorrido alimentaba fuentes, estanques y jardines. Entender esa red hidráulica ayuda a ver la Alhambra como una obra de ingeniería además de arte.
Consejos para organizar la visita
Dedica tiempo suficiente: el conjunto es muy extenso y se recorre a pie, con cuestas y escaleras, así que conviene llevar calzado cómodo. Respeta el turno de acceso a los palacios y no dejes esa parte para el final, por si hubiera retrasos.
Lleva agua, protección solar y una prenda de abrigo para las mañanas frescas. Dado que las condiciones de entrada cambian, comprueba siempre la información actualizada en la web oficial antes de planificar el viaje.
Qué ver cerca
Desde la Alhambra puedes bajar a pie hasta la Carrera del Darro y el Albaicín, o dirigirte al centro histórico, donde se hallan la Catedral y la Capilla Real. Al atardecer, los miradores del Albaicín ofrecen la vista opuesta del monumento, ideal para completar la jornada.





