En El Chato, las tortugas gigantes pastan libres en las tierras altas

La Reserva El Chato y Rancho Primicias se ubican en las tierras altas de la Isla Santa Cruz. Permiten observar tortugas gigantes de Galápagos en total libertad en pastizales y lagunas naturales, además de cruzar inmensos túneles subterráneos de lava iluminados.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

La Reserva de Tortugas El Chato es uno de los mejores lugares para observar tortugas gigantes terrestres en su hábitat natural en Galápagos, Ecuador.

¨Galapagas Riesenschildkröte Chelonoidis porteri en galapagos
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Quelonios centenarios y túneles de lava subterráneos

Caminando entre pastizales y árboles de guayabo se descubren numerosos ejemplares de Chelonoidis porteri sumergidos en pozas de lodo. El recorrido incluye el ingreso a tubos de lava volcánica iluminados formados hace miles de años.

Es una parada habitual en la ruta hacia el canal de Itabaca y el aeropuerto de Baltra, destacada en la guía de viaje a Galápagos.

Regla de oro de los 2 metros

Respeta la distancia mínima obligatoria de 2 metros con las tortugas y nunca intentes tocarlas ni alimentar a los animales.

Las tortugas que dieron nombre a las islas

La palabra galápago, que en el español antiguo designaba a las tortugas, es la que dio nombre al archipiélago. Los primeros navegantes que llegaron a estas islas quedaron tan sorprendidos por aquellos reptiles enormes que el nombre quedó para siempre.

Hoy las tortugas gigantes son el símbolo de Galápagos, y las tierras altas de Santa Cruz son uno de los lugares donde mejor se puede entender por qué.

Su historia no fue fácil. Durante siglos, balleneros, piratas y colonos se llevaron tortugas como alimento, porque podían sobrevivir meses en las bodegas de los barcos sin comer. Varias poblaciones desaparecieron y otras quedaron muy reducidas.

La protección del parque nacional, los programas de cría y la vigilancia de las islas han permitido que las poblaciones se recuperen en muchas zonas, aunque el trabajo de conservación continúa.

Qué ver durante el paseo

Las tierras altas de Santa Cruz son más frescas y húmedas que la costa, con una niebla fina que cubre el paisaje buena parte del año. Ese clima da lugar a pastizales, charcas y árboles que ofrecen a las tortugas agua y alimento.

Lo habitual es encontrarlas pastando, descansando bajo la vegetación o remojadas en el barro, con el caparazón apenas asomando. Se mueven despacio, así que tendrás tiempo de observarlas con calma.

Los ejemplares de esta isla tienen el caparazón abombado, en forma de cúpula, algo propio de las tortugas que viven en zonas con vegetación baja y abundante. Al verlas de cerca, se aprecian los anillos de las placas, las patas gruesas como columnas y las escamas arrugadas del cuello.

Algunas son tan grandes que resulta difícil imaginar cuántos años llevan viviendo en el mismo valle; se suele decir que pueden superar el siglo de vida.

Los túneles de lava

Además de las tortugas, la zona alta de Santa Cruz guarda un patrimonio geológico curioso: tubos de lava. Se formaron cuando un río de lava se enfrió por fuera y siguió fluyendo por dentro, dejando al final un conducto vacío.

En algunos tramos se puede entrar caminando, con iluminación o con linterna, y recorrer unos cuantos metros bajo tierra. Dentro, el aire es fresco y el silencio contrasta con la actividad de la superficie.

Conviene entrar con calzado cerrado y con atención al techo y al suelo, porque la roca puede ser irregular y resbaladiza. Si sufres de claustrofobia, no hace falta que recorras todo el tramo: basta con asomarte a la entrada para hacerte una idea.

Y si llevas linterna propia, comprueba antes si está permitido usarla, ya que en algunos puntos la iluminación ya está resuelta.

Consejos para la visita

Lleva calzado cómodo y adecuado para barro, ya que el terreno puede estar mojado incluso en días de sol. En muchos lugares de este tipo se prestan botas de goma, pero conviene confirmarlo antes de ir. Una chaqueta fina que corte el viento y una gorra completan el equipaje.

Respeta la distancia con los animales, no te pongas delante de ellos para la foto y evita acercarte por detrás, donde no te ven.

La excursión se combina bien con otras paradas de las tierras altas, como los Gemelos, dos grandes hundimientos del terreno junto a la carretera, rodeados de bosque de escalesias.

También puedes completar el día con un paseo por Puerto Ayora y una visita a la Estación Científica Charles Darwin, donde se explica el trabajo con tortugas y donde vivió Solitario Jorge, el último ejemplar de su especie. Antes de salir, consulta en la web oficial las condiciones de acceso vigentes.