Fragatas, lobos marinos y museo en el cerro Tijeretas de San Cristóbal

El Centro de Interpretación Gianni Arismendy y el Cerro Tijeretas se ubican en Puerto Baquerizo Moreno (Isla San Cristóbal). Combinan un excelente museo sobre la historia humana del archipiélago con miradores sobre colonias de fragatas y una bahía para snorkel libre con lobos marinos.

Por · Publicado el 11 de septiembre de 2026

El Centro de Interpretación Gianni Arismendy y el Cerro Tijeretas ofrecen un circuito cultural y de snorkel libre en la Isla San Cristóbal en Galápagos, Ecuador.

A Blue-footed Booby on Santa Cruz, Galapagos Islands, Ecuador. en galapagos
Ndecam from London, UK, Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Historia colonial y bahía de snorkel de Tijeretas

Las salas museográficas narran la historia de los colonos penitenciarios, la explotación de recursos y los desafíos de sostenibilidad insular.

Desde el centro, senderos empedrados conducen a los miradores del Cerro Tijeretas donde anidan fragatas comunes y reales, bajando hacia una caleta de aguas transparentes donde se nada libremente junto a lobos marinos.

Continuando por el sendero se arriba a la pintoresca playa Baquerizo y Punta Carola, reseñadas en la guía de San Cristóbal.

Consejo práctico

Lleva equipo de snorkel propio y calzado para caminar sobre senderos de piedra volcánica bajo el sol.

Explora más sobre Galápagos y Ecuador:

• Guía de Galápagos

• Destino Galápagos: Islas y Faunas

• Guía Completa de Ecuador

Puerto Baquerizo Moreno y su lugar en la historia

San Cristóbal es una de las islas con más historia humana del archipiélago, y Puerto Baquerizo Moreno es su capital provincial. Aquí se desarrollaron algunos de los primeros intentos de asentamiento permanente en Galápagos, con proyectos agrícolas y de explotación de recursos que dejaron huella en la memoria local.

Antes de llegar los colonos, las islas fueron escala de balleneros y piratas que se abastecían de agua, tortugas y otros recursos, un episodio que dejó un impacto profundo en las poblaciones de fauna.

Conocer ese pasado ayuda a entender por qué hoy la conservación es tan estricta. El centro de interpretación recorre la formación de las islas, la llegada de los primeros exploradores y la evolución de la presencia humana, y plantea los desafíos de convivir con un ecosistema tan frágil.

Es una visita muy recomendable al comienzo de la estancia, porque ofrece un contexto que da sentido a todo lo que verás después en el agua y en los senderos.

El recorrido por el cerro

Desde la zona del centro parten caminos hacia las colinas costeras, con vistas que se abren poco a poco sobre la bahía.

El entorno es de vegetación baja y rocas volcánicas, y en las alturas hay puntos de observación desde los que se distinguen aves marinas que planean sobre el acantilado.

Las fragatas, con su silueta alargada y sus alas en forma de ángulo, son fáciles de reconocer, y los machos en época de cortejo inflan una vistosa bolsa roja en el cuello.

El nombre del cerro hace referencia precisamente a estas aves, conocidas en la zona como tijeretas por su cola ahorquillada. Con unos prismáticos puedes pasar un buen rato observando sus maniobras.

Si llevas cámara, el mirador es uno de los mejores sitios para fotografiar el contraste entre el azul del mar y las tonalidades marrones y rojizas de la costa.

Cerca del recorrido hay también un monumento relacionado con la llegada de Darwin a las islas, un detalle que interesa a quienes siguen la huella del naturalista.

Snorkel y vida marina en la caleta

La bahía que se encuentra al pie del sendero es un lugar muy agradecido para hacer snorkel por cuenta propia, siempre que respetes las indicaciones del parque. El agua suele ser clara y es posible ver peces de colores, tortugas marinas y lobos marinos que se acercan con curiosidad.

Estos animales son juguetones, pero siguen siendo salvajes: mantén la distancia, no los toques y evita interponerte entre una cría y su madre. Si un macho adulto muestra signos de molestia, aléjate despacio.

Lleva tu propio equipo si dispones de él, o infórmate en el pueblo sobre las opciones de alquiler. Un traje de neopreno ligero puede marcar la diferencia, porque el agua de Galápagos resulta más fresca de lo que muchos esperan.

Y recuerda que el acceso a determinados puntos de la costa puede tener condiciones o restricciones, por lo que conviene consultar las normas vigentes antes de la visita.

Cómo organizar la mañana

Lo más cómodo es empezar por el centro, cuando aún no hace calor, y continuar después hacia el cerro y la caleta. Reserva tiempo suficiente para los paneles y las salas del museo, porque tienen mucha información útil.

A continuación, si el cuerpo te lo pide, puedes seguir caminando hacia las playas cercanas y terminar con un baño. Lleva agua, gorra y calzado cerrado con buen agarre, porque el terreno es rocoso y puede resbalar.

Es un plan que no exige contratar un tour, lo que lo hace ideal para días libres o para quienes viajan con presupuesto ajustado.

Puedes complementarlo con un paseo por el malecón de Puerto Baquerizo Moreno, donde los lobos marinos descansan junto a los bancos y a los barcos, y donde es común ver el atardecer. Antes de ir, comprueba horarios y condiciones de acceso en fuentes oficiales, ya que pueden variar.