Un castillo reconstruido en 1466 que sigue siendo barrio en Elbasan

El castillo de Elbasan fue reconstruido en 1466 por el sultán Mehmet II, sobre fortificaciones romanas y bizantinas previas, con 26 torres de nueve metros. A diferencia de otros castillos albaneses, sigue siendo un barrio habitado. Acceso libre, ideal para recorrer por la mañana.

Por · Publicado el 7 de septiembre de 2026

En el centro de Elbasan, el castillo no es un sitio arqueológico vacío sino un barrio real donde conviven, desde hace siglos, casas familiares, una panadería y una peluquería junto a una mezquita y una iglesia: una superposición de vida cotidiana e historia que pocos castillos balcánicos conservan todavía.

Una fortaleza reconstruida en 1466

El castillo actual fue construido en 1466 por orden del sultán Mehmet II, sobre el emplazamiento de la antigua Scampis romana, como base militar avanzada contra Skanderbeg, el noble albanés que resistía el avance otomano desde su bastión de Kruja.

La obra se completó con rapidez, algo que se explica porque Mehmet II aprovechó buena parte de las fundaciones y muros romanos y bizantinos que ya existían en el lugar desde los tiempos del emperador Justiniano I, en el siglo VI.

El resultado fue un recinto de planta cuadrangular con 26 torres equidistantes de nueve metros de altura, un foso profundo y varias puertas de acceso: durante más de cuatro siglos, la fortaleza funcionó como sede del Sanjak (distrito administrativo) otomano de Elbasan.

Los tramos de muralla de origen romano y bizantino del castillo de Elbasan.
David Stanley, Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Del desmantelamiento de 1832 a barrio vivo

En 1832, el gran visir otomano Reshid Mehmed Pasha ordenó desmantelar buena parte de las murallas tras sofocar un levantamiento en Bosnia, en un intento de debilitar cualquier futuro foco de resistencia armada en la región: hoy solo se conserva en pie, sobre todo, el tramo sur con sus torres, además de fragmentos de los muros este y oeste.

Lo que sí sobrevivió casi intacto fue la vida dentro del recinto: generaciones de familias siguen habitando dentro de las murallas, y conviene recorrerlo con el mismo respeto con que se camina por cualquier barrio residencial, no como si fuera un museo al aire libre deshabitado.

Ubicación
Centro de Elbasan
Construcción
1466, bajo el sultán Mehmet II
Torres originales
26, de 9 metros de altura
Desmantelamiento parcial
1832, por orden de Reshid Mehmed Pasha

El castrum de Scampis en la Vía Egnacia

El Castillo de Elbasan tiene raíces mucho más antiguas que la época imperial otomana. En este mismo punto se alzaba Scampis, una destacada fortaleza militar romana fundada hacia el siglo cuarto.

El enclave servía como parada estratégica y puesto de guarnición a lo largo de la Vía Egnacia, la célebre calzada que enlazaba el Adriático con Constantinopla. Durante el reinado de Justiniano en el siglo sexto, las defensas se reforzaron para contener las incursiones bárbaras procedentes del norte.

Bajo los muros actuales aún se reconocen hiladas de sillería romana y fragmentos de ladrillos bizantinos dispuestos en espiga. Esta sólida base facilitó que los constructores levantaran las nuevas torres siglos más tarde.

Esas bases antiguas se reaprovecharon en la reconstrucción, en la fértil llanura del río Shkumbin.

Patrimonio religioso entre callejuelas

En el interior del perímetro fortificado conviven importantes testimonios de la diversidad religiosa albanesa. A escasa distancia entre sí se encuentran la Mezquita del Rey, erigida a finales del siglo quince, y la iglesia ortodoxa de Santa María.

Este templo cristiano conserva un bellísimo iconostasio de madera dorada tallado con minuciosidad por ebanistas de la comarca. La proximidad de ambos lugares de culto refleja la tradición de convivencia pacífica entre credos que caracteriza a la comunidad.

Consejos para recorrer el barrio intramuros

Para apreciar la atmósfera apacible del recinto amurallado, conviene perderse sin prisa por sus callejones empedrados. Muchas viviendas tradicionales conservan balconadas cerradas de madera y patios floridos con parras y limoneros. Al caminar frente a las fachadas residenciales, mantén una actitud discreta para respetar la tranquilidad de las familias locales.

  • Busca la base de la torre del reloj, dentro del recinto amurallado.

  • Observa la alternancia de piedra y ladrillo en los fragmentos de muralla mejor conservados.

  • Dedica unos minutos a contemplar las tallas de madera en el interior de la iglesia de Santa María.

La Vía Egnatia y una ciudad de paso

Elbasan se asienta en un punto estratégico de la antigua Vía Egnatia, la calzada romana que unía el Adriático con el mundo oriental. Por ella circularon soldados, comerciantes y viajeros durante siglos, y la ciudad se benefició de ese tráfico constante.

Entender esa función de nodo de comunicaciones ayuda a explicar por qué se levantaron aquí sucesivas fortificaciones.

Cuando recorras el castillo, piensa en ese pasado de camino y mercado. Dentro de las murallas se concentraban talleres, tiendas y casas, mientras que fuera se extendían los huertos y los campos que abastecían a la población.

Caminar por un barrio vivo con respeto

A diferencia de otros recintos históricos, aquí la gente vive y trabaja en el interior. Eso significa que las callejuelas no son un decorado, sino espacios cotidianos.

Camina sin prisas, saluda cuando te cruces con alguien, evita asomarte a patios y ventanas, y pide permiso antes de fotografiar a las personas.

Fíjate en los pequeños detalles: portones de madera, muros encalados, plantas en macetas y gatos que se reparten por los rincones soleados. Es una visita tranquila que se disfruta mejor si te dejas llevar por la atmósfera del barrio y no tanto por una lista de monumentos que tachar.

¿Sobre qué se levantó el castillo de Elbasan?

El sultán Mehmet II aprovechó buena parte de las fundaciones y muros romanos y bizantinos que ya existían en el lugar desde el siglo VI, en lugar de levantar una fortificación completamente nueva.

¿Se puede vivir dentro del castillo?

Sí, a diferencia de la mayoría de los castillos albaneses convertidos en sitios puramente arqueológicos, el de Elbasan sigue siendo un barrio habitado, con casas familiares, comercios y templos religiosos activos dentro de sus murallas.

Sigue conociendo Elbasan: la mezquita del Rey, dentro del castillo, la iglesia de Santa María y toda la guía de Elbasan.