Nadar con cualquier marea en Natadola, la media luna blanca de Viti Levu

Natadola Beach es considerada una de las mejores playas de la isla de Viti Levu. Con una amplia media luna de arena blanca resplandeciente, aguas de intenso color turquesa donde nadar sin importar el estado de la marea y una suave rompiente de surf, es un icono de la Costa de Coral.

Por

Condición de baño
Apta para natación excelente durante todas las fases de la marea
Deportes acuáticos
Surf en la rompiente exterior y bodyboard suave en la orilla
Paseos a caballo
Paseos ecuestres a lo largo de la playa gestionados por aldeanos
Instalaciones de golf
Natadola Bay Championship Golf Course sobre los acantilados

Natadola Beach es considerada una de las mejores playas de la isla de Viti Levu.

Con una amplia media luna de arena blanca resplandeciente, aguas de intenso color turquesa donde nadar sin importar el estado de la marea y una suave rompiente de surf, es un icono de la Costa de Coral.

Bailarines fiyianos ejecutando un espectáculo de malabares de fuego nocturno en la playa de Natadola.
Romain Pontida (CC BY-SA 2.0)

La bahía dorada de aguas templadas

A diferencia de muchos tramos costeros de la isla grande donde los arrecifes someros impiden el baño con la marea vacía, Natadola posee un canal profundo de arena que permite bañarse a cualquier hora del día.

La suave pendiente de su fondo arenoso crea una piscina marina perfecta para niños y adultos.

El extremo oriental de la playa está cobijado por un saliente rocoso que aplaca las olas, mientras que el sector central y occidental recibe un suave tren de olas ideal para iniciarse en el surf o deslizarse con tablas de corcho bajo la atenta mirada de socorristas locales.

Paseos ecuestres, masajes y golf de campeonato

A lo largo de la línea de sombra que forman los árboles de casuarina y las palmeras, mujeres de las aldeas colindantes ofrecen relajantes masajes tradicionales fiyianos ('bobo') con aceite de coco virgen perfumado con flor de tiaré, mientras jóvenes guías ofrecen paseos a caballo al trote por la orilla del mar.

En lo alto de las colinas que abrazan la bahía se despliega el prestigioso campo de golf Natadola Bay Championship Golf Course, sede del torneo Fiji International entre 2014 y 2018, cuyas calles sobre acantilados brindan panorámicas amplias del Pacífico Sur.

Una bahía abierta en el arrecife

Lo que hace diferente a Natadola es su relación con el arrecife. En buena parte de la Costa de Coral, la barrera coralina queda tan cerca de la orilla que la laguna se vuelve muy poco profunda con la marea baja.

En Natadola, en cambio, el arrecife se abre y deja una amplia bahía de fondo arenoso, lo bastante profunda como para nadar con comodidad durante gran parte del día.

Esa apertura es también la que permite que entren las olas que rompen en la parte exterior y que tanto gustan a los aficionados al surf.

La bahía ocupa el extremo occidental de la Costa de Coral, a una distancia razonable de Nadi, lo que la convierte en una de las playas más fáciles de visitar en una excursión de un día desde el aeropuerto o los hoteles de Denarau.

Está rodeada de colinas verdes y aldeas, y aunque en los últimos años se han construido hoteles y un campo de golf en sus alrededores, la playa conserva un aire abierto y relajado, con largos tramos de arena donde siempre es posible encontrar un rincón tranquilo.

Snorkel, surf y vida marina

Para hacer snorkel, lo más interesante suele estar hacia los extremos de la playa, donde aparecen rocas y formaciones coralinas que atraen peces de colores. En el centro de la bahía el fondo es sobre todo arena, perfecto para nadar pero con menos vida marina.

Si quieres ver corales en buen estado, pregunta en tu alojamiento por excursiones en barco a los arrecifes cercanos, que suelen ofrecer más variedad que el snorkel desde la orilla.

El surf en Natadola tiene dos caras. Cerca de la orilla, en los días tranquilos, las olas pequeñas permiten jugar con una tabla de bodyboard o dar los primeros pasos sobre una tabla.

En la rompiente exterior del arrecife, en cambio, las olas pueden ser potentes y las corrientes fuertes, y solo deberían intentarlo surfistas con experiencia y, a ser posible, con alguien que conozca bien el lugar.

Antes de meterte en el agua, observa unos minutos cómo rompe el mar y pregunta a la gente local por las corrientes del día.

La vida local en la playa

Natadola forma parte del entorno de varias aldeas, y eso se nota en el ambiente. Es habitual encontrar a vecinos que ofrecen paseos a caballo por la orilla, venden cocos frescos o artesanía, o preparan algo de comer para los visitantes.

Estas pequeñas ventas son una fuente de ingresos importante para las familias de la zona, así que, si algo te interesa, es una buena forma de dejar el dinero en la comunidad. Un trato amable y un «bula» al saludar hacen mucho.

Si decides montar a caballo, acuerda antes con claridad la duración del paseo y el precio, y fíjate en que los animales estén en buenas condiciones. Para los niños, el paseo al paso por la arena suele ser uno de los recuerdos favoritos del día.

Recuerda también que, aunque la playa es pública, los terrenos que la rodean pertenecen a las comunidades, así que respeta las zonas privadas y pide permiso antes de fotografiar a las personas.

Consejos para la visita

La sombra natural es limitada en algunos tramos, así que lleva sombrero, protector solar respetuoso con los arrecifes, agua abundante y, si puedes, un pareo o una sombrilla ligera. Unas gafas y un tubo de snorkel propios te darán libertad para explorar los extremos de la bahía.

No dejes objetos de valor sin vigilancia en la arena mientras nadas, y lleva algo de efectivo en moneda local por si quieres comprar cocos o pagar algún paseo.

Las primeras horas de la mañana son ideales para nadar con el mar tranquilo y pocas personas, mientras que la tarde ofrece una luz muy bonita para pasear por la orilla.

Durante la estación seca, más o menos de mayo a octubre, los días suelen ser más soleados y el mar más estable. En la estación húmeda puede haber chaparrones fuertes y mar más movido.

Si piensas comer en alguno de los hoteles de la bahía, conviene consultar antes si aceptan visitantes que no estén alojados.

Qué ver cerca

Natadola encaja muy bien con otras visitas del oeste de la Costa de Coral. Hacia Nadi, la batería histórica de Momi conserva los cañones instalados durante la Segunda Guerra Mundial para vigilar los accesos marítimos a la costa oeste de Viti Levu, con vistas abiertas sobre el mar.

Hacia el este, el paseo en velocípedo eléctrico de Ecotrax, la isla de Yanuca, la ciudad de Sigatoka y el parque nacional de las dunas permiten completar una jornada que combina playa, historia y naturaleza.

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