Pedalear sobre raíles por la vieja vía azucarera con Ecotrax

Ecotrax Fiyi es una original y sostenible experiencia turística que permite pedalear por la costa suroeste de Viti Levu a bordo de velocípedos eléctricos montados sobre raíles. Aprovechando el trazado histórico del ferrocarril azucarero, atraviesa manglares, aldeas remotas y bosques hasta una playa virgen.

Por

Infraestructura ferroviaria
Línea férrea colonial construida originariamente para la caña de azúcar
Vehículo utilizado
Velocípedos 'velocipede' con pedaleo asistido por motores eléctricos
Punto de salida
Cuvu, en las proximidades de Sigatoka en la Costa de Coral
Destino final
La paradisíaca y solitaria playa de Vunabua Beach
Vía férrea histórica azucarera habilitada para velocípedos eléctricos turísticos Ecotrax en Sigatoka.
Maksym Kozlenko (CC BY-SA 4.0)

Un viaje sobre raíles con asistencia eléctrica silenciosa

Los vehículos de Ecotrax están ingeniosamente adaptados para rodar de forma suave y segura sobre las vías de acero de trocha angosta. Equipados con baterías solares y motores silenciosos, permiten al usuario elegir entre pedalear deportivamente o dejarse impulsar sin esfuerzo disfrutando del paisaje y de la brisa marina.

El trazado discurre por parajes inaccesibles por carretera: puentes de madera sobre arroyos de manglar, tajos excavados en la roca y explanadas cubiertas de cocoteros donde los campesinos locales saludan efusivamente al paso de la caravana de raíles.

Descanso y snorkel en la ensenada de Vunabua

El recorrido culmina en la aislada bahía de Vunabua, una playa virgen cerrada al tráfico rodado donde las vías llegan casi hasta el rompiente de las olas.

Allí, los guías invitan a los excursionistas a nadar en una piscina natural de coral y ofrecen cocos frescos recién abiertos y frutas tropicales de temporada.

Tras una reconfortante sesión de baño y descanso bajo la sombra de las casuarinas, los velocípedos se giran sobre una plataforma giratoria manual para emprender el agradable viaje de regreso disfrutando de la luz dorada del atardecer sobre los campos de caña.

La historia del azúcar en Fiyi

Para entender por qué hay vías de tren junto a la costa de Viti Levu hay que mirar a la caña de azúcar.

Desde finales del siglo XIX, el azúcar se convirtió en el gran motor económico de la colonia británica, sobre todo en el oeste de Viti Levu y en el norte de Vanua Levu, las zonas más secas y soleadas del país.

Durante décadas, buena parte de la industria estuvo en manos de la Colonial Sugar Refining Company, una empresa australiana que levantó ingenios, plantaciones y la red de transporte necesaria para llevar la caña desde los campos hasta las fábricas.

Ese desarrollo tuvo también una dimensión humana enorme. Entre 1879 y principios del siglo XX llegaron a Fiyi decenas de miles de trabajadores de la India bajo el sistema de contratos conocido como girmit, para trabajar en las plantaciones.

Muchos se quedaron al terminar sus contratos, y sus descendientes forman hoy la comunidad indofiyiana, muy presente en las zonas cañeras. Mientras pedaleas entre campos de caña, estás atravesando un paisaje que explica buena parte de la sociedad fiyiana actual.

El ferrocarril de la caña

Para mover la cosecha se construyó una red de vías estrechas, mucho más angostas que las de un tren convencional, por las que pequeñas locomotoras arrastran largas filas de vagones cargados de caña hacia ingenios como el de Lautoka.

Era un sistema pensado para el trabajo, no para pasajeros, que se adaptaba bien al terreno ondulado y a los numerosos cursos de agua de la costa.

Con el paso del tiempo, algunos ramales dejaron de usarse para la caña, y tramos como el que recorre Ecotrax encontraron una segunda vida como atracción turística.

Ese origen se nota durante todo el trayecto: las curvas suaves, los pequeños puentes y el ancho reducido de la vía responden a las necesidades de un tren de carga lento.

Si te interesa la historia ferroviaria, pregunta a los guías por el pasado de la línea; suelen conocer bien las anécdotas de la época en que por allí circulaban los convoyes de caña durante la zafra, la temporada de cosecha que ocupa buena parte de la estación seca.

De vehículo de inspección a paseo turístico

Los velocípedos sobre raíles no son un invento reciente. Desde el siglo XIX, en muchos ferrocarriles del mundo se usaron vehículos ligeros movidos a pedal o a palanca para que los operarios revisaran las vías y llegaran a los puntos de trabajo sin necesidad de mover una locomotora.

Ecotrax recupera esa idea, le suma un motor eléctrico de apoyo y la convierte en una forma silenciosa de recorrer la costa, sin el ruido ni los humos de un vehículo de combustión.

Qué esperar del recorrido

La experiencia es tranquila y apta para casi cualquier persona con una forma física normal, porque la asistencia eléctrica hace el trabajo duro en las subidas. Normalmente viajas en grupo, con varios vehículos en fila y un guía que marca el ritmo y se ocupa de las paradas.

El ritmo pausado permite fijarse en detalles que desde la carretera pasarían desapercibidos: huertos familiares, niños que saludan desde la orilla de la vía, ganado pastando bajo los cocoteros y tramos de manglar donde la vía se acerca al agua.

Una de las gracias del paseo es que recorre zonas a las que no llega la carretera principal. Eso permite ver la vida rural de la costa sin el tráfico de la Queens Road y acercarse a calas tranquilas.

Aprovecha las paradas para hacer fotos y preguntar por las plantas y los cultivos que vas viendo; los guías suelen ser gente de las comunidades cercanas y conocen bien el entorno.

Consejos para la visita

Lleva ropa cómoda, sombrero o gorra bien sujetos, gafas de sol y protector solar, porque buena parte del trayecto va a pleno sol. Si quieres bañarte en la playa del final, ponte el bañador debajo y lleva una toalla y calzado que pueda mojarse.

Una bolsa estanca para el teléfono resulta útil tanto en la playa como si cae un chaparrón tropical durante el camino, algo frecuente en la estación húmeda, que va más o menos de noviembre a abril.

Si viajas con niños pequeños o con alguien con movilidad reducida, consulta con el operador las condiciones de los vehículos y la edad mínima.

También conviene reservar con antelación en temporada alta y confirmar los horarios de salida y las tarifas directamente en la web oficial o en tu alojamiento, porque pueden cambiar según la temporada y el estado de la vía.

Qué ver cerca

Ecotrax queda en la parte occidental de la Costa de Coral, así que encaja bien con otras visitas de la zona.

La playa de Natadola, una de las más bonitas de Viti Levu, está relativamente cerca, igual que las dunas de Sigatoka y la ciudad de Sigatoka, con su mercado y las excursiones por el río.

Si te quedas con ganas de más historia, la batería de Momi, con sus cañones de la Segunda Guerra Mundial, permite completar un día dedicado al pasado de esta costa.

Descubre más playas, parques naturales y aventuras fluviales en nuestra Guía de Costa de Coral, o continúa organizando tu estancia en la Guía de Nadi y la Guía de Fiyi.