Art déco, cafés de época y librerías a lo largo del Paseo de la Sexta
El Paseo de la Sexta es la arteria peatonal y cultural más vibrante del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala. Extendiéndose a lo largo de varias cuadras de la 6ª Avenida en Zona 1, conecta la Plaza de la Constitución con la colina del Teatro Nacional, reuniendo arquitectura art déco, cafés de época, librerías, artistas callejeros y comercios tradicionales.
Por Natalia · Publicado el 8 de septiembre de 2026
- Longitud
- Aproximadamente 1.2 kilómetros peatonales (de la Calle 8 a la Calle 18, Zona 1)
- Carácter
- Totalmente peatonalizado, vigilado por policía turística y libre de tráfico
- Conectividad
- Estaciones del sistema Transmetro en ambos extremos
- Tradición urbana
- Popularmente conocido como 'sextear', la costumbre centenaria de pasear y ver vitrinas
La tradición de 'sextear' en el corazón urbano
Durante más de un siglo, pasear por la Sexta Avenida —costumbre arraigada en el vocabulario popular bajo el verbo 'sextear'— fue el principal rito social y elegante de la sociedad guatemalteca.
El Paseo de la Sexta revivió con brillo tras un modélico plan de peatonalización urbana que transformó la calzada vehicular en un bulevar adoquinado con árboles, bancos de hierro forjado y farolas clásicas.
Caminar por este eje permite realizar un recorrido por la historia de la arquitectura urbana, donde conviven casonas coloniales de gruesos portones con edificios art déco de los años treinta y vanguardias modernas.
Cafés de época, librerías y cines históricos
A lo largo del paseo se encuentran instituciones entrañables como el Café Central, pastelerías centenarias y librerías de viejo donde tertulianos conversan sobre literatura y política nacional.
Destacan también los antiguos cines de fachada neomudéjar y racionalista como el Teatro Lux, hoy transformado en el Centro Cultural de España en Guatemala con exposiciones gratuitas de arte contemporáneo.
Vibración cultural y vida cotidiana
Por las tardes, el Paseo de la Sexta se llena de músicos callejeros que interpretan marimba en vivo, pintores, mimos y puestos de helados artesanales, ofreciendo la radiografía humana más auténtica de la capital.
Auge, declive y recuperación de la Sexta
Durante la primera mitad del siglo XX, la 6ª Avenida fue la calle comercial y social más importante de la capital. Aquí estaban las tiendas elegantes, los almacenes con escaparates, los cines y los cafés donde se citaba la gente para ver y dejarse ver.
Sextear, es decir, pasear arriba y abajo por la avenida, era una costumbre de fin de semana para familias y parejas, y la calle concentraba buena parte de la vida urbana de la ciudad.
Con el crecimiento de la capital hacia el sur y la aparición de nuevas zonas comerciales y centros comerciales, el centro fue perdiendo atractivo para muchos de sus antiguos visitantes. La Sexta se llenó de tráfico, ruido y comercio informal, y varios edificios quedaron abandonados o mal conservados.
La peatonalización impulsada por la municipalidad a partir de comienzos del siglo XXI buscó revertir ese proceso: recuperar el espacio para el peatón, rehabilitar fachadas y devolver al centro una vida cultural que se había ido apagando.
Recorrido por el paseo
Lo más cómodo es empezar en la Plaza de la Constitución, junto al Palacio Nacional de la Cultura, y caminar hacia el sur.
En los primeros tramos predominan los comercios de todo tipo, desde tiendas de ropa y zapaterías hasta farmacias y ventas de comida rápida, mezclados con edificios de varias épocas.
Mira hacia arriba: muchas fachadas conservan en los pisos altos detalles de art déco, molduras, letreros antiguos y balcones que pasan desapercibidos si sólo miras los escaparates.
A medida que avanzas aparecen algunos de los hitos del paseo. El Pasaje Aycinena, un pasaje comercial que se abre a un lado de la avenida, es un buen ejemplo de la arquitectura comercial de otra época y hoy reúne pequeños negocios y cafés.
Más adelante, la iglesia de San Francisco interrumpe el ritmo comercial con su volumen religioso, y algo más al sur, el parque Concordia ofrece sombra, bancos y un ambiente muy local, con limpiabotas, vendedores y gente que se toma un descanso.
Arquitectura para mirar
La Sexta funciona como un pequeño catálogo de los estilos que se sucedieron en la ciudad tras los terremotos de 1917 y 1918.
Hay edificios de líneas geométricas y escalonadas, típicos del art déco, otros de corte racionalista con fachadas limpias y ventanas en franja, y construcciones más recientes que rompen la escala del conjunto.
Algunos antiguos cines y teatros conservan sus marquesinas y sus nombres en relieve, y varios han sido recuperados como espacios culturales.
Curiosidades del paseo
El verbo sextear es una de esas palabras que sólo se entienden en la capital guatemalteca, y su supervivencia en el habla cotidiana dice mucho de la importancia que tuvo la avenida.
Las personas mayores todavía recuerdan cómo se vestía uno para ir a la Sexta y qué cines o pastelerías eran los favoritos de cada generación. Si tienes ocasión de conversar con alguien del centro, preguntar por esos recuerdos suele abrir buenas historias.
Otro detalle interesante es la convivencia, en pocos metros, de realidades muy distintas: oficinistas que salen a comer, estudiantes, vendedores ambulantes, músicos, predicadores y turistas comparten la misma calle.
Lejos de ser un decorado, el paseo sigue siendo una vía de uso diario para miles de personas que trabajan o compran en la zona 1, y esa mezcla es justamente lo que lo hace atractivo para el viajero.
Consejos para recorrerlo
El paseo se puede recorrer de punta a punta en algo menos de una hora caminando sin detenerte, pero lo normal es dedicarle medio día si entras en cafés, comercios, iglesias o centros culturales. Las mañanas y el mediodía son el momento de más movimiento y mejor ambiente.
Por la noche, el ambiente cambia según el tramo y el día de la semana: si quieres quedarte a cenar o tomar algo, infórmate en tu alojamiento de qué zonas son más recomendables a esa hora.
Usa calzado cómodo, porque el adoquinado y la longitud del paseo se notan, y lleva sólo lo necesario en una mochila o bolso que puedas mantener a la vista, como harías en cualquier calle concurrida de una gran ciudad.
En la temporada de lluvias, los aguaceros suelen llegar por la tarde, así que conviene empezar temprano. Los fines de semana hay más actividad recreativa y familiar, con músicos y artistas callejeros.
Qué ver cerca
El Paseo de la Sexta conecta varios de los puntos esenciales del Centro Histórico. En su extremo norte tienes el Palacio Nacional de la Cultura, la Catedral Metropolitana y, detrás de esta, el Mercado Central, un buen lugar para ver artesanías y probar comida local.
A pocas cuadras hay otras iglesias del centro, edificios públicos de la época de la reconstrucción y calles con comercio muy popular que muestran la cara más cotidiana de la ciudad.
Hacia el sur, siguiendo el eje de la avenida, la ciudad se abre hacia el Centro Cívico, donde se agrupan edificios de gobierno de mediados del siglo XX decorados con relieves de artistas guatemaltecos, y hacia el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, cuyo Teatro Nacional, con su silueta inspirada en formas mayas y en la imagen de un jaguar, se ve desde varios puntos del centro.
Si te sobra tiempo, puedes continuar hacia la zona 4 para conocer el área de Cuatro Grados Norte.
Sigue explorando los tesoros de la Ciudad de Guatemala: Guía de Ciudad de Guatemala, Palacio Nacional de la Cultura, Cuatro Grados Norte y Guía de Guatemala.
¿Es seguro pasear por el Paseo de la Sexta?
Sí, es una de las zonas más seguras y concurridas del centro durante el día y primeras horas de la noche, con patrullaje constante de la policía municipal y cámaras de vigilancia.
¿Dónde termina el recorrido peatonal?
Comienza en la 8ª Calle (frente al Parque Centenario) y concluye en la 18ª Calle, cerca del Centro Cívico y el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.
¿Qué comer durante la caminata por La Sexta?
No te pierdas los 'shucos' tradicionales (perritos calientes al estilo guatemalteco con aguacate, repollo y embutidos asados) o café de altura con tostadas de plátano dulce en las cafeterías tradicionales.





