De la plaza Troika al Jardín del Mar por Aleksandrovska y Bogoridi
Las calles Aleksandrovska y Aleko Bogoridi forman el eje peatonal y comercial más dinámico y señorial de Burgas. Conectando la céntrica plaza Troika con la entrada del Jardín del Mar frente a la bahía, albergan edificios de principios del siglo XX, cafeterías de especialidad, heladerías y dos iconos populares: el histórico Reloj de Burgas y el Gramófono.
Por Florencia · Publicado el 14 de septiembre de 2026
- Longitud del eje comercial
- Dos calles peatonales en el centro de la ciudad
- Puntos emblemáticos
- El Reloj (Chasovnika) y el Gramófono
- Estilo arquitectónico
- Edificios de finales del siglo XIX y principios del XX
- Ubicación
- Eje central este-oeste de Burgas, 8000

Historia y significado arquitectónico de calles Aleksandrovska y Bogoridi en Burgas
A finales del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril y el desarrollo del puerto, Burgas experimentó una acelerada transformación urbana: los antiguos callejones otomanos de adobe fueron sustituidos por dos amplias avenidas perpendiculares diseñadas con criterios urbanísticos europeos.
La calle Aleksandrovska (bautizada en honor al príncipe Alejandro I de Battenberg) es el eje peatonal más conocido de Burgas, con edificios de pocas plantas y muchos cafés y comercios en la planta baja.
Por su parte, la calle Bogoridi (dedicada al noble estadista búlgaro Aleko Bogoridi) adquirió un perfil residencial y comercial más relajado, descendiendo en suave pendiente hacia el parque litoral.
En la intersección de ambas arterias se colocó a principios del siglo XX el mítico 'Reloj de Burgas' (Chasovnika), convertido desde entonces en el punto de encuentro por excelencia de la juventud local.
Qué ver en el interior y elementos destacados
Caminar por este eje peatonal es sumergirse en el ritmo amable y vital de la costa búlgara: las terrazas de cafeterías sirven espresso y repostería artesanal a la sombra de los tilos, mientras los transeúntes curiosean en librerías y boutiques de moda.
Al recorrer el eje conviene mirar hacia arriba: las fachadas de principios del siglo XX conservan balcones, cornisas y relieves.
En la calle Bogoridi destaca la escultura metálica del 'Gramófono', obra del artista local Rusi Stoyanov, al final de la calle.
Información práctica: horarios, precios y acceso
Concepto | Horario / Detalle | Tarifa oficial (2026) |
|---|---|---|
Acceso peatonal | Libre y gratuito las 24 horas | Calle peatonal |
Compras y recuerdos | Cosmética de rosa de Kazanlak, vinos de Pomorie y artesanía | Precios contenidos |
Cercanía a estaciones | Cerca de la estación de tren y de la estación de autobuses | Máxima comodidad |
Consejos de visita y mejor momento
Si quedas con alguien en Burgas, haz como los lugareños y di 'nos vemos en el Reloj' (pri Chasovnika): es la referencia geográfica infalible de la ciudad.
Aleko Bogoridi y la época de la Rumelia Oriental
El nombre de la calle Bogoridi remite a un periodo muy particular de la historia de Burgas. Tras la guerra ruso-turca y el Congreso de Berlín de 1878, el sur de la actual Bulgaria quedó organizado como Rumelia Oriental, una provincia autónoma bajo soberanía otomana pero con gobierno propio.
Aleko Bogoridi, un político búlgaro de larga carrera al servicio del Imperio otomano, fue su primer gobernador general, y Burgas formaba parte de ese territorio.
Rumelia Oriental duró poco: en 1885 se unificó con el Principado de Bulgaria, un hecho que los búlgaros celebran todavía como una de las fechas clave de su historia nacional.
Esos años coincidieron con el despegue de Burgas como puerto y ciudad moderna, y por eso no es extraño que sus calles principales lleven nombres ligados a aquella etapa fundacional. Pasear por ellas es, de algún modo, recorrer la ciudad que se construyó al calor de la nueva Bulgaria independiente.
Un paseo desde la plaza Troika hasta el Jardín del Mar
La forma más natural de conocer el eje es recorrerlo de punta a punta, empezando en la plaza Troika, el gran espacio abierto del centro.
Muy cerca se levanta la catedral de los Santos Cirilo y Metodio, el principal templo ortodoxo de la ciudad, que merece una breve visita por sus iconos y la penumbra dorada de su interior. Recuerda que es un lugar de culto activo: entra en silencio y con ropa adecuada.
Desde allí, la calle Aleksandrovska avanza entre edificios de principios del siglo XX con balcones, cornisas y relieves que conviene mirar levantando la vista, porque a pie de calle los escaparates y los toldos los ocultan en parte.
Al llegar al cruce con Bogoridi, en torno al reloj, el ambiente se vuelve más animado, y a partir de ahí el paseo baja hacia el mar entre terrazas, heladerías y tiendas.
El final del recorrido es la entrada al Jardín del Mar, el gran parque litoral de Burgas. Allí puedes seguir caminando entre árboles y esculturas hasta el mirador sobre la bahía o hasta el muelle que se adentra en el agua, frecuentado por pescadores y paseantes.
Todo el trayecto se hace cómodamente en una hora sin prisas, aunque con paradas para tomar algo puede ocupar media tarde.
Qué comer y beber en el eje peatonal
Las calles Aleksandrovska y Bogoridi son un buen lugar para probar la cocina búlgara de todos los días. Por la mañana muchos locales sirven banitsa, el hojaldre relleno de queso blanco que los búlgaros toman en el desayuno, a menudo acompañado de ayran, una bebida fresca de yogur.
A mediodía, la ensalada shopska, con tomate, pepino, pimiento y queso rallado, y la sopa fría tarator, de yogur y pepino, son opciones ligeras perfectas para el calor del verano.
Al estar en una ciudad costera, no dejes de probar el pescado del mar Negro. En los restaurantes cercanos al eje es habitual encontrar pescaditos fritos, mejillones preparados de distintas formas y otros pescados de temporada a la parrilla.
Para el postre, el yogur búlgaro con miel y nueces es un clásico, y las heladerías de Bogoridi se llenan en las tardes de verano.
Curiosidades y costumbres locales
Como en muchas ciudades del sureste de Europa, en Burgas pervive la costumbre del paseo de la tarde. Cuando baja el calor, familias, parejas y grupos de amigos salen a caminar sin rumbo por el eje peatonal, se detienen a charlar con conocidos y terminan en el Jardín del Mar.
Sumarte a ese ritmo, sin prisas y con una parada en alguna terraza, es la mejor manera de entender el carácter de la ciudad.
Un detalle práctico que sorprende a muchos visitantes: en Bulgaria, el gesto de mover la cabeza de arriba abajo suele significar no, y el de moverla de lado a lado significa sí, justo al revés que en buena parte de Europa.
En cafés y tiendas no está de más acompañar la respuesta con un claro da o ne para evitar malentendidos.
Qué ver cerca de las calles Aleksandrovska y Bogoridi
Además del Jardín del Mar, a pocos pasos del eje se encuentran varios de los museos de la ciudad, entre ellos el arqueológico, con piezas de las antiguas colonias griegas de la costa, y el etnográfico, instalado en una casa tradicional, que muestra trajes y objetos de la vida cotidiana de la región.
Ambos son visitas cortas que complementan bien el paseo.
Si dispones de más tiempo, Burgas es una buena base para conocer los alrededores. Los lagos que rodean la ciudad son un lugar importante para las aves migratorias, con zonas protegidas preparadas para observarlas, y en temporada salen barcos desde el puerto hacia la pequeña isla de Santa Anastasia.
A menos de una hora de distancia se encuentran Nesebar y Sozopol, dos ciudades históricas de la costa con cascos antiguos llenos de iglesias y casas tradicionales.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es tan famoso el Reloj de Burgas?
Porque desde hace más de un siglo es el punto de encuentro social, romántico y comercial indiscutible de todos los habitantes de la ciudad.
¿Se puede circular en bicicleta?
Las calles peatonales permiten el tránsito ciclista a baja velocidad respetando siempre la prioridad absoluta de los peatones.
¿Dónde comer bien en estas calles?
A lo largo de Bogoridi y sus callejones perpendiculares hay excelentes tabernas búlgaras (como Mehana Chanchovete) y pizzerías artesanales.
Continúa explorando Burgas y Bulgaria:
• Consulta la guía principal de la ciudad en la Guía de Burgas.
• Descubre el itinerario completo por el país en la Guía de Viaje a Bulgaria.
• No te pierdas la visita a Jardín del Mar de Burgas.
• No te pierdas la visita a Museo Etnográfico y Arqueológico.





