Una Virgen de Miguel Ángel en la iglesia de Nuestra Señora de Brujas

La Iglesia de Nuestra Señora de Brujas tiene una de las torres de ladrillo más altas del mundo, con unos 115 metros, y conserva en su interior la 'Virgen con el Niño' de Miguel Ángel, la única escultura del artista que salió de Italia en vida del propio Miguel Ángel, donada por mercaderes brujenses en 1514 y expuesta hoy junto a los sepulcros de los duques de Borgoña.

Por · Publicado el 14 de septiembre de 2026

La Iglesia de Nuestra Señora de Brujas tiene una de las torres de ladrillo más altas del mundo, con unos 115 metros, y conserva en su interior la 'Virgen con el Niño' de Miguel Ángel, la única escultura del artista que salió de Italia en vida del propio Miguel Ángel, donada por mercaderes brujenses en 1514 y expuesta hoy junto a los sepulcros de los duques de Borgoña.

Ubicación
Mariastraat, Brujas
Altura de la torre
Unos 115 metros (una de las torres de ladrillo más altas del mundo)
Obra destacada
'Virgen con el Niño', de Miguel Ángel (1504)
Tiempo recomendado
30 a 45 minutos
Portal occidental de la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas, que alberga la Virgen con el Niño de Miguel Ángel.
Marc Ryckaert (MJJR) (CC BY 3.0)

Historia, origen y significado cultural

La construcción de la iglesia se extendió entre los siglos XIII y XV, y su torre de ladrillo, de unos 115 metros de altura, se convirtió en una de las más altas del mundo en este material, un hito de ingeniería medieval visible desde buena parte del centro histórico y del campo circundante.

La escultura de la 'Virgen con el Niño', tallada por Miguel Ángel en Florencia hacia 1504, fue adquirida por dos mercaderes de la familia Mouscron y donada a la iglesia en 1514, convirtiéndose en la única obra del artista que abandonó Italia mientras él todavía vivía.

Qué ver y puntos más destacados

Junto a la escultura de Miguel Ángel, la iglesia alberga los sepulcros de Carlos el Temerario, último duque de Borgoña, y de su hija María de Borgoña, con esculturas funerarias de bronce dorado de gran detalle ornamental, entre las obras más importantes del arte funerario borgoñón conservadas hoy en Europa.

El coro de la iglesia conserva también una notable colección de pinturas de los siglos XV al XVII, incluidas obras atribuidas al círculo de los primitivos flamencos, en un conjunto que convierte a esta iglesia en uno de los museos de arte religioso más ricos de toda Flandes.

Información práctica y consejos

Aspecto clave

Detalle recomendado

Consejo práctico

Zona de la Virgen y sepulcros

Entrada de pago independiente de la nave gratuita

Incluye audioguía en varios idiomas

Fotografía

Permitida sin flash

Prohibida durante los servicios religiosos

Combinación recomendada

Visitar junto con el Begijnhof, muy cercano

Ambos en el mismo paseo por el sur del centro

No te vayas de Brujas sin ver la Virgen de Miguel Ángel: es una de las pocas obras del artista visibles fuera de Italia y suele generar menos aglomeración que otras grandes atracciones del centro histórico.

Las aventuras de la Virgen de Miguel Ángel

La escultura de Miguel Ángel no siempre ha estado tranquila en su altar. A finales del siglo XVIII, tras la ocupación de los Países Bajos austriacos por las tropas revolucionarias francesas, la obra fue llevada a París como parte de los traslados de arte a la capital francesa.

Regresó a Brujas tras la caída de Napoleón, cuando muchas de las piezas requisadas fueron devueltas a sus lugares de origen.

Su segundo gran viaje fue durante la Segunda Guerra Mundial. En 1944, ante la retirada alemana, la escultura fue sacada de la iglesia y trasladada a Alemania.

Terminó escondida junto con miles de obras de arte en una mina de sal en Austria, donde la localizaron los equipos aliados encargados de rescatar el patrimonio expoliado, los llamados 'Monuments Men'.

La Virgen volvió a Brujas tras el fin de la guerra, y su historia aparece en la película 'The Monuments Men', estrenada en 2014.

Mirada de cerca, la obra sorprende por su serenidad. A diferencia de muchas representaciones de la época, el Niño no está en brazos de su madre, sino de pie entre sus rodillas, como si estuviera a punto de dar un paso.

El rostro grave de la Virgen, que parece intuir el destino de su hijo, es uno de los rasgos más comentados de la escultura.

Más allá de la escultura

Junto a los sepulcros de Carlos el Temerario y María de Borgoña, presta atención a la zona de excavaciones bajo el coro, donde se pueden ver antiguas tumbas medievales con las paredes interiores pintadas.

Estas pinturas, con cruces, ángeles y figuras religiosas, eran un rito funerario propio de la región y se descubrieron durante trabajos arqueológicos en el siglo XX. Son un detalle poco conocido que muchos visitantes pasan por alto.

Otro elemento singular es el oratorio de la familia Gruuthuse, una tribuna de madera y piedra que comunica la iglesia con el vecino palacio de esta familia noble. Desde allí, los señores de Gruuthuse podían seguir la misa sin mezclarse con el resto de los fieles.

Es un testimonio muy visual de la relación entre la nobleza borgoñona y la vida religiosa de la ciudad.

La historia de María de Borgoña añade emoción al recorrido: heredera de uno de los estados más ricos de Europa, murió joven tras una caída de caballo durante una cacería cerca de Brujas, en 1482.

Su matrimonio con Maximiliano de Austria llevó los territorios borgoñones a manos de los Habsburgo, un giro con consecuencias para toda la historia europea.

Arquitectura y torre

La iglesia es un buen ejemplo del gótico de la región del Escalda, que aprovechaba el ladrillo como material principal por la escasez de piedra en Flandes.

Su torre, de unos 115 metros, es una de las construcciones de ladrillo más altas del mundo y sirvió durante siglos de referencia a los navegantes que se acercaban a la ciudad.

Desde los alrededores del Begijnhof y del parque de Minnewater se obtienen algunas de las mejores perspectivas de su silueta.

Consejos para la visita

Calcula al menos 45 minutos si quieres ver con calma la escultura, los sepulcros y las tumbas pintadas. Evita las horas de misa, en las que el acceso a ciertas zonas puede restringirse, y viste de forma respetuosa, ya que sigue siendo un templo activo.

Consulta horarios y precios en la web oficial antes de ir, porque cambian según el día y la temporada.

Si te interesa el arte flamenco, una buena idea es dedicar una mañana completa a este rincón de la ciudad, que concentra varios de los museos más importantes de Brujas a pocos pasos unos de otros.

Qué ver cerca

Justo enfrente se encuentra el antiguo hospital de San Juan, uno de los hospitales medievales mejor conservados de Europa, que alberga obras de Hans Memling.

Al lado de la iglesia está el museo Gruuthuse, instalado en el palacio de esta familia, y a pocos minutos se encuentran el Museo Groeninge y el puente de San Bonifacio, uno de los rincones más fotogénicos de los canales.

Hacia el sur, el paseo continúa sin esfuerzo hasta la plaza Walplein, el Begijnhof y Minnewater.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la Virgen de Miguel Ángel está en Brujas y no en Italia?

Dos mercaderes de la familia Mouscron la compraron en Italia y la donaron a la iglesia en 1514, convirtiéndola en la única escultura de Miguel Ángel que salió de Italia mientras él todavía vivía.

¿Es gratis ver la Virgen de Miguel Ángel en la iglesia?

No, aunque el acceso a la nave principal de la iglesia es gratuito, la zona donde se exhibe la Virgen junto a los sepulcros ducales requiere una entrada de pago independiente.

¿Por qué la torre de esta iglesia es tan famosa?

Con unos 115 metros, es una de las torres de ladrillo más altas del mundo, un récord de ingeniería medieval que la convierte en un hito visible desde buena parte de Brujas y sus alrededores.

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Para saber más